There we go again / Allá vamos otra vez

30 September 2006 9:58 | In Me | 1,017 Comments english

Hola chavales,

Sé que debo algunas actualizaciones a este blog que últimamente tengo bastante abandonado. Hay mucho que contar, sobre Asia, Noruega, visitas varias que he tenido, la increíble reunión ICEX en Granada. Septiembre ha tenido un ritmo endiablado, una espiral continua de viajes y juergas que se ha cobrado parte de mi salud. Cuando todo esto se normalice me gustaría postear sobre todos estos temas, ahora mismo lo más importante es el comienzo de una nueva etapa, mañana parto hacia Estocolmo donde voy a pasar el siguiente año. Como antes ocurriera con Inglaterra, Alemania o Dinamarca empiezo de nuevo, parto de cero. Nuevo país, nuevos amigos, nuevo todo, lo cierto es que…. me encanta. Escribo esto acompañado de mi última copa de Brugal en este apartamento que tanto dió de hablar Smile, esperando a que mi colega Tomás que anda de visita fugaz se duche de una puta vez para experimentar por última vez (de momento) la nocha danesa. No pretendo que esto suene demasiado lúcido, ya posteé anteriormente acerca de la teoría del Punto de no retorno que creo explica las sensaciones que siento ahora mismo. Quien nunca haya experimentado la sensación de partir hacia el desconocido, de salir del nido, de alejarse de los bares de siempre, los colegas de toda la vida, de “lo que hace todo el mundo”, de la vida convencional… en mi humilde opinión no está sacandole todo el jugo a la vida. Esto, amigos míos, llega a ser adictivo, es bastante difícil de explicar con palabras porque mola tanto vivir en sitios distintos, construir una vida en un lugar para luego desmontarla y empezar de nuevo. No es que me crea mejor que el que considera la mayor aventura del año irse al chiringuito playero de todos los años, pero de verdad que creo que lo mío vale la pena. Porque en el camino vas acumulando vivencias, conociendo gente, abriendo tu forma de pensar.. Porque al final por supuesto que llegará el momento de asentarse, de establecerse en un sitio fijo pero la vida es tan larga que no veo la necesidad de adelantarlo y me mola pensar que cuando llegue ese momento de mirar atrás no me voy a arrepentir de lo que dejé de hacer. ¿Qué me ha dejado Dinamarca? Bueno, pues para lo poco que he estado aquí con tanto viaje bastante. La sensación de haber conocido un país en el que no me importaría vivir, me he sentido más a gusto aquí en dos meses de lo que me sentí en Inglaterra en dos años. Es un lugar agradable, desde luego. Que nadie se ofenda pero creo sinceramente que España es un país sobrevalorado. Vale, hace buen tiempo y se come de puta madre pero calidad de vida es un concepto que abarca más cosas. Incluye condiciones laborales, posibilidades de independizarse, amabilidad de la gente.. y si recurrimos al tópico de la fiesta española aquí tampoco se quedan muy atrás. Esta semana pasé unos días en Madrid y me sentí totalmente fuera de lugar, el porqué es difícil de explicar en palabras, son más que nada sensaciones, quizás también porque la capital no es precisamente el lugar más acogedor de nuestro país. El ritmo es frenético, el ambiente distinto, no me pregunteis exactamente porqué pero lo es, y el que haya vivido en Copenhage me comprenderá. En cuanto al círculo social, pues en este caso ha sido más reducido de lo habitual, pero como me ocurrió anteriormente, cada nueva experiencia añade un par de personajes a la galería de tipos que considero amigos incondicionales. Evidentemente de toda la gente que he conocido en estos años con pocos conservo el contacto, y no es que los demás sean peores o mejores, es ley de vida. Pero sé que hay determinados tipos que siempre estarán allí para cuando sea que las circunstancias propicien un reencuentro. Podría destacar a Sergio o a Lolo de mi año en Newcastle, a Álex, Ángel o Paul de Cardiff, del Icex pues… mogollón de gente Smile. Pues en Copenhage se trata de Giorgos e Iván, grandes tipos con los que me he estado moviendo esta temporada. Sé que su puerta estará siempre abierta para mí del mismo modo que la mía lo está para ellos, y quien me conoce sabrá que no digo este tipo de cosas por cumplir. Y esto es lo realmente lo bonito de este modo de vida, ir sumando distintas personalidades al cocktail de los amigos - conocidos, a lo mejor a algunos no los ves más pero las experiencias quedan.

En fin, que el gran Tomi está listo para salir ya y el Brugal vacío. Me voy a decirle adiós a la tierra de los vikingos, y me preparo para la de los suecos. Para el próximo día la versión en Inglés. A vuestra salud…

ICEX Meeting at Granada

22 September 2006 9:49 | In ICEX, Travel, Video | 36 Comments english

Tremenda la reunión de informáticos ICEX en mi ciudad española favorita. No voy a meterme a narrar como transcurrió el asunto, para eso ya teneis los blogs de Marta (día 1, día 2, día 2 noche, día 3) y Guatemala. Lo que yo quiero decir aquí es que en realidad realidad resulta muy sencillo pasárselo bien. No se trata de tajarse y salir a muerte, algo que también hicimos por supuesto, en realidad se disfrutan y se recuerdan con más cariño esos momentos de risas y charlas. Desde el principio, cuando Pekín trataba de aparcar su coche, hasta el final, aquellas últimas conversaciones antes de dejar los apartamentos. Entre medias pues de todo, esas conversaciones picantes a cargo de Marta y Shangai, esos almuerzos a base de tapas, esas tertulias con Cachimba. En defintiva, que al final lo que realmente importa es la gente a la que juntas, el intercambio de las batallitas de cada uno. El lugar es lo de menos aunque en este caso no podía haber sido mejor. La verdad es que en su momento me jodió bastante saber que tenía que pasarme un mes y medio en un curso coñazo en Madrid pero a día de hoy me alegro mogollón de haberlo hecho. Por el mogollón de gente con intereses afines y carácter parecido al mío que he conocido, por los saraos que se han montado y los que quedan por montar, porque ahora puedo mirar un mapa del mundo y saber que tengo un amigo casi en cualquier lugar. En fin, que no me quiero hacer pesado, ya he hablado sobre este tema mucho en el blog. Os dejo con el vídeo de Dubai y próximamente algunas fotos. Un gran abrazo a la promoción 2006 de informáticos ICEX que pronto estará repartida por todo el mundo!


Bangkok, the City

9 September 2006 9:44 | In Bangkok, Travel | 106 Comments english

Como ya he comentado Bangkok es toda una experiencia para los sentidos, multitud de gente de todas las razas pululan por la ciudad. Y eso que apenas la experimenté, fueron sólo dos días en los que me limité a moverme únicamente por Khao San Road y las áreas turísticas. Estoy seguro que hay cientos de barrios más característicos que explorar pero yo con lo que ví ya tuve suficiente. En Bangkok uno se desplazá en tuk-tuks, una especie de vespino grande con habitáculo para pasajeros. Incómodos pero baratos siempre que primero regatees con el conductor, el tráfico es infernal, hay tanto humo de los escapes de los coches que los conductores normalmente utilizan mascarillas..

Y en cuanto a la comida… bufff, todo riquísimo y baratísimo. Me puse ciego a platos típicos thai y por supuesto había que probar las distintas marcas de cerveza…

Bangkok es una ciudad impregnada de cultura budista, hay templos por todas partes en donde siempre te encuentras gente rezando y haciendo ofrendas, la verdad es que transmiten una gran sensación de paz estos tipos. No quiero meterme en una reflexión telogica ahora mismo pero llama la atención la comparación de un Buda gordo y sonriente con un Jesucristo sufriendo en la cruz. Creo que sólo el símbolo ya dice mucho sobre la propuesta vital que hace cada una de estas religiones. Pero como he dicho, no me voy a meter a debartir estos temas que me enciendo en seguida y no quiero ofender a nadie.

Destacar en cuanto a monumentos sobre todo el Palacio Real de Bangkok, una de las maravillas del mundo, alucinante lugar pero por desgracia, y como era de esperar, masificado de turistas. Aún así, visita obligada, por cierto que allí no se puede entrar con pantalones cortos, te obligan a tomar prestados unos largos.

También es recomendable dejarse la pasta y subirse a un barquito para dar una vuelta por el río. Muy típico…

Desde el Golden Mount se obtiene una vista aérea de la ciudad..

Y bueno, pues esto vino a ser todo en cuanto a la gira asiática, el balance global es positivo aunque para ser completamente honesto esperaba más del viaje. Muchas desgracias y mala planificación, aún así creo que no me arrepiento de haberlo hecho, ha sido toda una experiencia ver como vive la gente aquí. De vuelta me esperaba mi querida Copenhage Smile

All pictures here!

Bangkok: Scotish Birthday / Cumpleaños Escocés

8 September 2006 9:39 | In Bangkok, Nightlife, Travel | 106 Comments english

Qué mejor forma de celebrar mi 26 cumpleaños que marcharse a la aventura a una de las ciudades más increíbles que he conocido. He viajado bastante pero pocas veces en este plan, yo sólo a mi bola, sin conocer a nadie en el sitio ni tener alojamiento reservado, únicamente con la dirección de la que se supone que es la calle de hoteles guiris de Bangkok. Un lugar típicamente backpacker llamado Khao San Road. Cómo describir esta ciudad en pocas palabras… increíble. Fueron solo dos días pero me dió la impresión de que a Bangkok se la odia a muerte o se enamora uno de ella. Lugar caótico, contaminado hasta decir basta, inmeso, vas andando por la calle y te llegan todo tipo de olores, gente que trata de venderte cosas constantemente. Llegué a Kaho San donde, efectivamente, los guiris abundaban y había multitud de sitios donde alojarse a un precio muy razonable. La calle en sí es para verla, letreros de neón por todas partes, mochileros yendo y viniendo, puestecillos de comida thai por todas parets y chiringitos vendiendo todo tipo de historias. Vamos, absolutamente nada que ver con las pulcritud de Singapore, esto es otro mundo.

Total, que me consigo una habitación individual para mí solo, con aire acondicionado y ducha. Un cuchitril pero suficiente…

¿A qué os imaginais que dedico el resto de la tarde? Pues a comprar una cámara por supuesto, primer contacto con la cultura thai, aquí se regatea absolutamente para todo. Afortunadmente, al cambio con el euro la moneda tailandesa (el bath) es muy débil así que de nuevo sale rentable comprar cosas aquí. Después de eso, bueno, era mi cumpleaños y me tocaba celebrarlo solo, además estaba sumamente agotado y sudando como un cerdo. 10 de la noche, ¿qué hago? ¿me voy a dormir? Sería muy triste.. Decido bajar al bar del hotel a tomarme algo, la bebida también sale baratilla, así que me siento allí todo sólo y triste y empiezo a pedirme mojitos. Lo bueno de estos sitios es que parece haber bastante gente en la misma situación, los ves que se sientan por allí, cenan solos o leen un libro y normalmente al cabo de un rato se piran. Tras estudiar la situación durante un rato y encontrar la inspiración que sólo un buen ron es capaz de proporcionar empiezo a tratar de expandir mi inexistente círculo social. Primero me pongo a hablar con un americano solitario que había por alí, jajaja jojojoj y al final acabamos colegueandonos también hay un grupo de escoceses que hay por allí y nos vamos de marcha con ellos. En fin, que la noche acaba resultando divertida para lo que prometía. Nada muy espectacular, amigos de quita y pon para no pasar un cumpleaños sólo Big Smile

Singapore, the City

3 September 2006 9:30 | In Singapore, Travel | 55 Comments english

Singapore is una ciudad bastante occidentalizada la verdad, con un centro financiero lleno de rascacielos que recuerda vagamente a Nueva York, abudantes zonas comerciales y un ambiente no tan asiático en el que no es raro ver europeos por las calles…

Singapore skylne

Paul and me

El léon es el símbolo de Singapur

Solo dos barrios se pueden considerar más característicos: Chinatown y el barrio malayo. Pero al final ambos resultan ser sólo una aglomeración de tiendas caza-turistas..

Y por supuesto una visitilla a la playa era obligada, con recuerdo para mis queridos ICEX incluido..

Para terminar una bonita vista aérea de la ciudad..

All pictures here!

Singapore: La maldición de Brugal / The Brugal curse

2 September 2006 9:25 | In Nightlife, Singapore, Travel | 55 Comments english

El Sábado me levanté ligeramente perjudicado tras el desfase de la noche anterior, me dirigí a mi mochila para pillar algo de ropa y entonces ocurrió, una de mis 3 preciosas botellas de Brugal que habían viajado desde Copenhage se cayo como a cámara lenta, ni siquiera estaba a cierta altura sino al nivel del suelo. No entiendo como pudo romperse, me sobrevive a un viaje de mil horas con transbordo incluido y se hace añicos a la mínima. Que desastre! Dicen que romper un espejo trae siete años de mala suerte, romper un Brugal a mi me trajo casi una semana. A partir de este momento nada fue bien. Y el caso es que la cosa prometía, Paul y yo nos bebimos una de las botellas supervivientes en su casa antes de ir a otro sitio donde había quedado con unos amigos suyos. La noche pintaba muy singapureña, allí estaba yo rodeado de asiáticos, más tarde había quedado con el ICEX de Singapur en Clark Quay, era Sábado, día fuerte de salir en Singapur, pero todo se estropeó… Primero hicimos Flint al amigo de Paul, Ben, primer Flint convertido en tierras asiáticas. A continuación, siguiendo el guión habitual tocó jugar a soplar cartas… y una vez más este inocente juego se cargo la noche. Para el que no lo sepa se trata de soplar cartas encima de una botella, el que sople la última o las tire todas se bebe un chupito. Me voy a plantear el volver a utilizarlo en este tipo de noches. Paul acabó terriblemente perjudicado y sus colegas no le iban a a zaga, espectáculo de individuos vomitando sin parar. No hubo forma de moverlos de allí para reunirse con el ICEX de Singapur y la noche acabó muy muy triste. Para olvidar…

Singaporean party…

Ben, the new flint

Playing cards..

Wasted…

Al día siguiente me levanto dándome cuenta de que la noche anterior me había quemado bastante considerablemente un dedo, curioso porque yo no fumo. En fin, que ese día tocaba comprar la cámara digital. Lo mío con las cámaras digitales es preocupante, llevo dos ya perdidas, con la excusa al menos que ocurrió en noches de estas “confusas” que tengo de vez en cuando. De cualquier forma, el caso es que me compro mi super cámera Fujifulm con mogollón de megapixels y todo el rollo habitual a un buen precio. Me subo en un taxi para volver a casa de Paul y cuando llego allí… la puta cámara no está!. Increíble pero cierto, fuí capaz de perderla en apenas una hora, sin alcohol de por medio. Aún no me explico cómo, supongo que la olvidé en el taxi pero de verdad que recuerdo haber mirado al bajarme. A causa de mis experiencias pasadas estaba bastante paranoico al respecto, Paul y yo habíamos estado bromeando al respecto cuando la compré. Como podeis imaginar, perder instantáneamente más de 200 euros no contribuyo a mejorar mi ánimo precisamente. Un montón de tiempo perdido volviendo al lugar a preguntar por la cámara por supuesto sin ningún éxito. No fue solo el dinero sino la mala leche que se te queda, la sensación de que Murphy planea sobre tí, todo lo que puede salir mal saldrá mal y no hay situación lo suficientemente mala como para que no pueda empeorar.

El resto de la semana en Singapur no aportó gran cosa, Paul aún arrastraba secuelas del día de las cartas y cada vez que salimos no había nada de ambiente, solo putas indonesias que no paraban de dar el coñazo. En fin, que mirando ahora hacia atrás, resulta claro que debería habeme movido más, quizás algún viaje a Malasia que pillaba cerca, sobraron días en Singapur que tampoco da mucho más de sí. El caso es que lo intente una noche que aparecí en la estación de autobuses a las 6 de la mañana a ver si podía pillar el primero que iba a Kuala Lumpur pero por supuesto resultó que lo habían cancelado y el siguiente no salía hasta las 10. Me fuí a casa con cara de muy pocos amigos.

Así que de estos días sólo se puede rescatar la hospitalidad de la familia de Paul (muchas gracias!) y la ruta gastronómica por Singapur, degustando a fondo la cocina asiática con esos plantos tan picantes que tanto me gustan. La situación exigía un cambio y este llegó en forma de escapada solitaria a la capital de Tailandia: Bangkok.

Singapore: Arrival and First Night

1 September 2006 9:16 | In Nightlife, Singapore, Travel | 432 Comments english

Y llego el momentó, Jueves 30 de Septiembre, 10 de la noche, aeropuerto de Copenhagen, primera escala de un viaje que finalmente me permitirá explorar algo no europeo. Por delante tengo unas 9 horas de vuelo a Bangkok y después otras dos para aterrizar finalmente en Singapore, mi destino final, donde me espera mi buen amigo Paul. No pasa nada, el avión de las Scandinavian Airlines se supone que está equipado con todo tipo de entretenimientos: películas a elegir, juegos, distintos canales de música, llevo un libro enorme cortesía de Iván pero… según me instalo en el asiento me quedo completamente cocido y me despierto con el anuncio de que estamos aterrizando en Bangkok Big Smile, así si que se pasan rápido los viajes. Algo tendrá que ver la juerga de la noche anterior que me permitió sólo dos horas de sueño. En fin, de cualquier forma ya estoy en Bangkok, pequeñas personas amarillas de ojos rasgados me rodean por todas partes, tengo dos horas de espera hasta coger mi vuelo a Singapur, ¿qué puedo hacer?. Pues la respuesta esta clara, que me den un buen masaje tailandés. Hay un garito en mitad del aeropuerto donde unas tipas con mascarillas dan masajes de pies y de espalda a los fatigados viajeros. Media hora por unos 5 o 6 euros, al cabo de la cual no sabía si me sentía relajado o totalmente jodido. Los masajes tailandeses son así, hay momentos en que la tipa realmente te está haciendo un daño de cojones, debe haber un punto de masoquismo en toda esta cultura. Pero el caso es que te levantas de allí pensando que te acaban de joder la espalda para unos cuantos días pero luego sí que es verdad que la sientes más relajada.

En fin, que tras la breve experiencia Thai me meto en el otro avión y llego a Singapore sin novedad. Allí me espera Paul en el aeropuerto, nos metemos en un taxi y para su casa. Me sorprende que Paul se comunica con el taxista en inglés y es que Singapore es una ciudad muy “inglesizada”, como consecuencia de haber sido colonia de los hijos de la gran pu.. perdón, de los hijos de la Gran Bretaña todo está escrito en inglés, se conduce por el lado contrario y hay carteles de París Hilton por todas partes. Paul vive en un conjunto de bloques de pisos (en esta ciudad casi todo son edificios altísimos) con piscina y muy bien situado respecto al centro. Tras una tarde que transcurre sin demasiadas novedades nos disponemos a salir, rumbo a Clark Quay, zona guiri sinpagureña donde las haya. Ambiente muy internacional por aquí, bebidas increíblemente caras y malas, yo lo describiría como un granizado de Bacardi a 8 euros. En fin, que tiro de cartera y consigo ponerme a tono. Acabo colegueandome a unas inglesas (de algo tendría que servir mi estancia allí) y nos cuelan por la patilla en un garito muy chulo llamado Attica. Allí me encuentro con unos exiliados españoles con los que cambio algunas impresiones acerca del lugar.

Me dispongo a pedirme algo en la barra cuando veo a un tipo que parece ser que se ha comprado una botella de Absolut Vodka para él solo, tiene servidos delante de él en la barra unos 8 vasos. Me ve y me pregunta que si soy capaz de bebermelos con él, con mucho sacrificio le ayudo a deshacerse de semejante carga tan pesada, el tipo es muy simpático, me lo colegueo y oh! sorpresa! es inglés! Tiene cojones, 3 años en ese país y en una noche en Singapore ya he socializado más con un británico que en todo ese tiempo. En fin, que la noche resulta divertida, risas y chupitos con el inglés, que resulta que va acompañado de su mujer. Nadie diría que lo es porque la susodicha me pega unos meneos de miedo ante la mirada sonriente del colega, supongo que es algún tipo de juego que se traen entre ellos. Yo me olvido de complicaciones y me dedico a beberme el Vodka y a hablar con los españoles hasta que el garito cierra. Lo dicho, una noche divertida Big Smile

Pero resulta que con la jugada inglesa se me ha perdido Paul que se ha pirado a casa ya. Me toca una vez más orientarme tajado en una ciudad desconocida. No pasa nada, la casa de Paul no está lejos. En esto que estoy llegando y veo a una asiática de unos 16 años doblada sobre sí misma en el arcén en un estado de insconciencia casi total, con todas sus pertenencias desparramadas a su alrededor. Mi mente ebria me exige ayudarla, me siento con ella, pongo sus cosas en el bolso de nuevo y me la llevo en brazos lejos del arcén antes de que algún tajao nos atropelle a los dos. Creo que pocas veces he visto a alguien tan sumamente perjudicado, no tienen ningún control de lo que dice ni hace, está todo zombie. No exagero cuando digo que probablemente me pasé alrededor de una hora intentando que me dijera su dirección para pedirle un taxi. No tengo ni idea de si entiende inglés o no pero como estoy medio tajao yo también me pongo increíblemente cabezón y no la dejo tranquila. Por fin la tipa reacciona un poco, consigo levantarla y entonces de pronto va y se me abraza y se pone a llorar a cántaros y a contarme una movida larguísima en chino. De verdad que me encantaría saber que le pasaba a la pobre. Permanecemos en esa curiosa situación un buen rato hasta que por fin pasa un taxi, lo paro y la meto en él no sin antes asegurarme de que ya se acuerda de donde vive. Y entonces según se va el taxi mi nueva “amiga” asiática me mira por primera vez a la cara desde la ventanilla del taxi y se despide de mí, ese tipo al que nunca va a volver a ver y del que mañana probablemente ni se acuerde, con un gesto de la mano. Joder, la verdad es que esto igual así leído resulta absurdo pero en ese momento, a las 8 de la mañana y en aquel lugar tan remoto, me sentí el hombre más bueno del mundo. Me voy a casa sintiendo que he hecho la buena acción del año…

Powered by WordPress with Pool theme design by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds. Valid XHTML and CSS. ^Top^