Istanbul II

30 December 2006 9:37 | In ICEX, Istanbul, Nightlife, Travel | 61 Comments english

Aquí todas las fotos de la segunda noche de farra en Estambul!

Por la noche tocó, esta vez sí, salida seria. Aquí empezó a formarse un grupo que daría mucho que hablar al día siguiente. Tel Aviv, Moscú, Bucarest y yo nos hicimos fuertes en el piso de abajo con todo el ron que habíamos traído y empezamos a liarla. París y Varsovia andaban perdidos con una amiga turca del segundo y las chicas iban en un plan más tranquilo así que nos tocó a nosotros empezar a dar la nota. Botellón bastante serio el que hicimos, acabamos deambulando por el centro de Estambul con una garrafa llena de ron. La noche dio lugar a unas cuantas anécdotas de esas que sólo tienen gracia si estuviste allí para vivirlas. Como por ejemplo, los problemas de comunicación con el móvil de Bucarest, la patada que le dí al mío, que acabo impactando en la rodilla de una pobre turca que andaba por allí o la habilidad alcohólica – fotográfica del gran Moscú. Nos reunimos todos en un garito turco y la verdad es que fue una noche muy muy divertida :-)

Botellon…

Rubén, Guerri, Guerri fiend, Julia y Manuel

ICEX girls

Grandísima foto, el equipo de los castigadores de la noche casi al completo, solo falta Praga

Aquí todas las fotos de la Nochevieja Estambul!

El desfase del Sábado se cobró un alto precio: no hubo forma de levantarse pronto para hacer ese crucero por el Bósforo que teníamos planeado. Lamentable la verdad porque me queda la impresión de que Estambul tenía mucho que ofrecer y me lo perdí. Anduvimos todo el día perreando, unas cachimbas por aquí, confusiones para quedar con los demás por allí y cuerpo resacoso en general. Absolutamente nada que destacar de este día. Para la nochevieja Julia se lo había currado mucho, había reservado un sitio turco my chulo en el que cenar y el plan era luego volver al piso para tomar las uvas siguiendo la tradición española. Y en este momento el asunto comenzó a torcerse, la conexión Tel Aviv – Moscú – Bucarest – Estocolmo tuvo unos resultados desastrosos. Mientras el grueso del grupo se dirigía hacia al restaurante, en el que había que estar prontito, estos cuatro personajes decidieron quedarse un poquito más en casa para tomarse la última. La última resultó no ser suficiente y en un momento dado tuvimos la nefasta idea de que eso de cenar no era del todo necesario, que ya nos uniríamos a los postres. Total, que acabamos saliendo de casa a las tantas y aquí comenzó el follón. No hubo forma de juntarnos con los demás, a nuestro estado etílico se sumaron todo tipo de contratiempos. Teléfonos móviles apagados, quedadas en sitios que resultaban no ser los planeados… Un auténtico desastre, le jodimos considerablemente la cena de Nochevieja a la pobre Julia y acabamos nosotros cuatro desconectados de todo el mundo. En un momento dado, y ante la imposibilidad de comunicarnos con el resto, asumimos que debíamos pasar la Nochevieja a nuestra bola y la verdad sea dicha, al final no acabó resultando nada mal. Conocimos a tres turcas simpatiquísimas (hola Figen!) con las que acabamos celebrando la entrada en el nuevo año (los turcos lo hacen encendiendo bengalas). Ellas nos llevaron a los mejores sitios y la verdad es que acabamos pasándolo muy muy bien. Como resulta que hay una hora de diferencia entre Turquía y España, celebramos el cambio de año dos veces. Terminamos en un garito turco muy chulo pero en el que se había ido la luz. El sitio tenía varias plantas y una banda tocando en vivo. En el momento culminante de la noche el cantante se arrancó con “para bailar la bamba” y yo protagonicé un espectáculo lamentable subiéndome al escenario y prácticamente arrancándole el micro para hacerle los coros. Hay un vídeo de esto que sólo enseñaré a quien me ofrezca mucho dinero. Para cuando fueron las 12 hora española estábamos diciéndole al camarero que se diera prisa en echar la copa que teníamos que brindar en 2 minutos. Ni uvas ni leches, el nuevo año comenzó con un copazo en la mano. Esta claro que el 2006 fue de lo más original en cuanto a este tipo de fechas señaladas: además de la jugada turca que acabo de contar, mi cumpleaños lo pasé sólo en Bangkok y la Nochebuena en San Francisco con un puñado de trotamundos. Pensándolo ahora, y aunque la noche acabó resultando muy divertida, la verdad es que me da mucha rabia que no pudiéramos juntarnos con el resto. Además la pobre Nuria se agobió mogollón porque tenía que pillar un vuelo temprano y las llaves del piso las teníamos nosotros que estábamos ilocalizables. Un poco desastroso pero afortunadamente, nos juntamos a tiempo en el piso y, tras encajar la merecida bronca, conseguimos (al menos eso creo yo) restituir el buen rollo ICEX en el grupo. Como se puede ver en las fotos acabamos durmiendo todos muy juntitos :-)

Los 4 fantásticos

Javi se enamoró

Sombreros

Turkish girls!

Sólo me queda por comentar, para completar el post, el tema del baño turco, conocido como Hamman. Resulta de lo mas curioso, primero te tumbas en una piedra enorme y caliente como si fueras un filete en la parrilla. Luego viene un tipo, te enjabona entero y te frota con una esponja de esta que te abre los poros y todo este rollo, al tiempo que te masajea entero. La verdad es que una vez que uno se olvida de que el que te esta sobando por todas partes es un turco gordo con bigote, cierra los ojos y se relaja, el asunto resulta muy agradable. El tipo acaba enjuagándote y llevándote a otra sala donde te tumbas en una camilla y otro pavo te masajea de nuevo. Diría que me gustó más incluso que el masaje tailandés, quiero decir el masaje tailandés que no incluye nada más que fue el único que probé ;-). Se queda uno muy exfoliado y limpito.

Istanbul

29 December 2006 11:24 | In Istanbul, Nightlife, Travel | 210 Comments english

Todas las fotos de la primera noche aquí

Estambul, preciosa ciudad situada en la unión entre los continentes europeo y asiático. Creo haberme hartado de decir que este es un año para viajar, desde que tengo uso de razón he pasado siempre la Nochevieja en Madrid así que decidí que éste era un buen momento para romper esa rutina. Como siempre, los compañeros del metal del ICEX respondieron a la llamada y en Estambul nos juntamos 14. A los ya habituales Guerri – Varsovia, Chelo – Dublín, Julia - Estambul, Nuria – Vilnius y Manuel - París se sumaron nuevos personajes, grandes castigadores de la noche como Beni – Tel Aviv, Jesús – Moscu y Javi – Bucarest y gente que no había tenido la oportunidad de sumarse a ninguna quedada todavía como Elena – Atenas y Rubén – Teherán. Menos mal que Julia manejaba un par de pisos por allí y, en principio, cabíamos todos. Total, que nada llegar a la ciudad a las tantas de la noche, y acompañado de Chelo y Moscú que aterrizaban a la misma hora, me recibe el fenómeno de Beni, con unos copazos ya preparados. Así uno se encuentra a gusto en seguida, esta primera salida dio para calibrar las considerables capacidades juerguistas de gente como Moscú o Bucarest, y también para tomar contacto con la noche turca. Lo cierto es que el ambiente resulta curioso, hay garitos por doquier y mogollón de gente por la calle. Sin embargo, las copas hay que negociarlas para que no te timen y el rollo resulta un pelín machista. Valga una muestra como ejemplo, resulta que me pongo a bailar (sí a veces bailo) más o menos cerca de una turca de buen ver que había por allí, sin ninguna intención maligna y me viene un tipo que, muy educadamente me dice que me corte, que su hermano anda por allí, que aquí las cosas funcionan de otra manera. Sin acritud ni malos modos pero dejando claro que TÚ eres extranjero allí y hay determinadas cosas que no puedes hacer alegremente. En fin, era muy tarde y la noche no dio mucho más de sí. Descubrimos un bar cercano a la casa de Julia, donde servían típica comida turca. Estilo kebab pero ligeramente diferentes, nos acabamos aficionando mogollón a una movida llamada urfa, una especie de enrollado con carne dentro. El sitio era curioso, de entrada te servían un plato con las gundillas verdes más picantes que he probado jamás. No sé si se suponía que te las tenías que comer así a pelo o estaban para que las incrustaras en la urfa. El caso es que algún dia yendo cocidos acabamos echando competiciones de a ver quien se comía más, con resultados lamentables para el intestino. Conocimos en este lugar también a un colega local, de edad y estado de ebriedad avanzada que, de no haber sido porque no hablaba nada de inglés, seguro que nos hubiera contado todas las batallitas de su juventud…

Dublin, Moscu y yo llegando a Estambul

Estocolmo, Tel Aviv, Dublín y Moscu

Nuestro amigo turco

 

Todas las fotos del día turístico aquíA la mañana siguiente, y como los ICEX somos gente que gustamos de la cultura, salimos a visitar la ciudad que, hay que decirlo, es preciosa. Mogollón de mezquitas espectaculares conforman el paisaje de Estambul que, visto desde cierta altura, es impresionante. Resulta curioso además, oír por la mañana el cántico religioso que se extiende por toda la ciudad cuando desde todas estas mezquitas se llama a la oración. Curioso y peligroso, si tienes al lado a un personaje como Beni – Tel Aviv que, en cierto estado de ebriedad, se unió al coro, haciendo notar a los vecinos de Julia que el también es un hombre fé. Pero bueno, volvamos a Estambul, la ciudad queda dividida por el Bósforo, estrecho que separa la parte europea de la asiática. Al otro lado quedan las mezquitas principales y el gran bazar. Visitamos la Iglesia de Santa Sofia y la Cisterna de Basílica, impresionante cámara subterránea, utilizada en tiempos antiguos como almacen de agua que se filtra a través del techo, formando un estanque subterráneo en el suelo. Muy chulo… Terminamos el recorrido turístico en el Gran Bazar de Estambul, enorme aglomeración de todo tipo de tiendas. Aquí las chicas decidieron, como era de esperar, irse de compras. Moscú, Bucarest y yo pensamos que era mejor idea tomarse unas cervecillas y fuimos a un sitio que el segundo conocía de una visita anterior. El camarero de allí resultó ser un auténtico fenómeno, se acordaba de Javi de la visita anterior (que había sido hacía un año), el tipo era realmente una mente privilegiada, se acordaba de lo que había tomado cuando estuvo, con quien iba, que fumaba.. y además hablaba un más que correcto castellano, seguramente aprendido únicamente a base de hablar con guiris, además de otros cuantos idiomas. Cada dos por tres se sentaba a hablar con nosotros y nos contaba batallitas, sin llegar a hacerse pesado, de muy buen rollo. El otro camarero de allí, mientras tanto se estaba poniendo ciego a birras. Por cada una que nos servía él se tomaba otra y acabó con unas cuantas. La verdad es que un 10 para el sitio, así uno se siente como en casa. Y no se trataba de sacarnos los cuartos porque al final nos invitaron a unas patatas y el tío hasta rechazó la propina que tratamos de darle. Nos acabamos echando unas fotos con ellos y Javo se quedó el mail del artista. En fin, que recomiendo el bar a cualquier que vaya por el gran bazar.

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