New sub-blog
15 January 2009 15:32 | In Me | No Comments
Pues al final resultó que me decidí por el gran viaje. Así que, mientras éste dure, no escribiré aquí sino en Paco in America.
Sitting, waiting, wishing
17 December 2008 11:58 | In Me | 5 Comments
Sentado, esperando, deseando… Parafraseando al gran Jack aunque con un significado probablemente muy distinto al de la canción del mismo título, comienzo este post con el que, aviso a navegantes, vuelvo al estilo ladrillo filosófico de En estos días inciertos y En estos días no tan inciertos.
Sentado, esperando, deseando. Sentado aquí en mi puesto de trabajo sin nada que hacer, esperando noticias que inclinen la balanza de mi fututo profesional a un lado o hacia otro, deseando hacer una cosa diferente cada cinco minutos. Hace dos semanas me comunicaron que a fecha 31 de Diciembre mi contrato para desarrollar software con Buongiorno concluirá. En otras palabras, estoy en la puta calle. La noticia, ya más digerida, fue inicialmente bastante terrible. La ausencia de este tipo de posts en mi blog es sin duda síntoma de lo bien que me sentía últimamente tanto con mi trabajo como con mi vida personal. Buongiorno fue, especialmente durante los primeros meses, el mejor curro que he tenido: mucho dinero, gente muy agradable, flexibilidad total, vacaciones a mi voluntad. He ahí las grandes ventajas del rollo autónomo del que hablaba en el último post filosófico. Las desventajas toca encararlas ahora, cuando se acaba el trabajo la empresa se deshace primero del lastre más pesado (caro). Y la verdad es que me parece lo correcto, ya llevaba semanas haciendo más bien poco y me sentía culpable.
Así que, ironías de la vida, por una vez me veo forzado a tomar la decisión casi segura de abandonar un lugar. Después de mucho tiempo saltando de un sitio a otro por voluntad propia esta vez me empujan. Los primeros días después de conocer la noticia fueron durillos, me he currado mucho mi mundo en Madrid, tenía un trabajo perfecto, un piso perfecto, un ambiente social perfecto.De entrada pierdo lo primero y casi seguro los otros dos. Y hablo con esta seguridad porque veo muy complicado encontrar un trabajo parecido al que tengo en Madrid. Tengo la muy realista impresión de que todo lo que encuentre va a ser peor, fundamentalmente en cuanto a salario y flexibilidad. Que sí, que hay trabajo, y de hecho me están llamando casi a diario pero lo veo venir… Veo la corbata al cuello, el ambiente estirado y “orientado al cliente” de todas esas maravillosas consultoras. Es algo que ya he vivido y que volveré a vivir si no me queda más remedio pero a día de hoy quiero algo mejor. Y si para ello tengo que abandonar mi mundo en Madrid e exiliarme a algún país pues que así sea.
Hay que decir, en honor a la verdad, que escribo esto pasado ya unos cuantos días en los cuales he empezado a hacerme a la idea de la mudanza y ese trotamundos que habita en mí y que últimamente amenazaba desaparecer en la estabilidad que había conseguido ha resucitado al calor de las nuevas noticias. Poco a poco he empezado a sondear opciones y las primeras posibilidades (que no ofertas) que han surgido para lugares como Holanda o Alemania me han hecho ver que me sigue motivando mucho lo de coger mi vida y llevármela a otro sitio. Vamos que la situación no es un drama, que sea lo que sea lo que me depare el futuro a día de hoy suena bien. Que al final va a resultar que sigo igual de inestable y bala perdida.
Y en este punto me encuentro entonces. Sentado, esperando, deseando…Planeando el próximo movimiento, lo que en etapas anteriores de mi vida supondría básicamente empezar a mandar millones de CV para encontrar un nuevo trabajo. Bien, es algo que también estoy haciendo pero la diferencia es que esta vez hay una segunda alternativa. Atención, agárrense a los asientos porque el plan irresponsable esta vez es muy irresponsable. Si nada de lo que me ofrezcan me gusta mucho, o aunque lo haga para que nos vamos a engañar, tengo la intención de irme a viajar. Y cuando hablo de irme a viajar hablo de viajar de verdad, no las mariconadas que he estado haciendo hasta ahora. El plan es cargarme una mochila a la espalda y pasarme un número aún indeterminado de meses (entre 4 y 7), recorriéndome el continente que más inexplorado tengo hasta el momento: Sudamérica.
Evidentemente es una decisión que involucra un montón de cosas. Y la primera y más importante de ellas es sí realmente quiero hacerlo. Sí realmente iba a disfrutar un viaje así. Lo cierto es que no sé si valgo para ello. Me explico: no se trata de falta de confianza o temor ante los posibles peligros que pueda conllevar una expedición así. Se trata más bien de miedo al aburrimiento, al encontrarme sólo vagando de un lugar a otro y sin llegar a disfrutar de lo que visito. El hecho de no tener compañeros de viaje me hace plantearme estas cuestiones. Soy persona que se aburre con mi facilidad y mis cortas experiencias viajeras solitarias se me hicieron un poco coñazo (recuerdo especialmente aquellos 4 días perdido en las Filipinas). No me gustaría abortar misión al mes de llegar porque me aburro como una seta. Me gustaría tener claro que me va a gustar la experiencia pero no es así, tengo mis dudas y por ello la decisión no es segura y deja la puerta abierta a continuar trabajando si aparece algo que realmente merezca la pena.
Es por ello que estos días pasan en lo que parece una interminable espera. Sentado, esperando, deseando… En este estado de expectativa constante, sin tener muy claro por dónde tirará el asunto, yendo a entrevistas de trabajos que no quiero, echando CVs a trabajos que sí quiero, mirando mapas de Sudamérica, blogs de viajeros. Con la sensación de que no hay mucho que pueda hacer ahora mismo y que el asunto se decidirá por sí mismo a su tiempo. Sentado, esperando, deseando…
Mercenario del Silicio / IT Mercenary
4 June 2008 20:22 | In Me | No Comments
Bien, lo conseguí, aquí estoy, metido en un tren que me lleva de vuelta de un curso que he tenido que dar en Cartagena y sin nada que hacer salvo utilizar mi nuevo y flamante portátil para regalarle a este blog la actualización que le debía tras las últimos acontecimientos. Como siempre retomemos el relato donde lo dejamos: Paco el caótico vivía tiempos menos inciertos en los que se comprometía a abandonar ese carrusel interminable y heterogéneo de proyectos en busca de ese santo grial denominado estabilidad. Junio era la fecha que marcábamos como mínima para permanecer en mi ciudad y trabajo actuales y a Junio hemos llegado ya. Aleluya! Lo conseguimos, aquí sigo en Madrid pero en realidad hice trampas… ya hace más de un mes había empezado a buscar eso que me llama tanto y que aquí denominaremos “nuevos retos”. En fin, supongo que uno busca alcanzar la perfección y, sacando punta a mi situación laboral actual había cosas que encontré mejorables.
En realidad no pedía tanto, mi nuevo trabajo debía darme a) más dinero, b) ambiente internacional c) usar una tecnología distinta d) más flexibilidad horaria e) desterrar la corbata al baúl de los recuerdos. Llegados a este punto, y para sorpresa mía, me dí cuenta que el cambio de país no era más importante que estos factores aunque mentiría si dijera que no me hacía ilusión también. Algún día volveré sobre este tema pero lo cierto es que hay un pequeño duendecillo mío que considera que aún no he terminado con mi vida fuera de España y aprovecha la mínima oportunidad para hacer oír su voz. Hay otro aún más radical que me dice que trabajar es una mierda, que reúna como sea una cantidad ingente de dinero y me dedique a dar la vuelta al mundo cual Kung Fu buscando al pequeño saltamontes.
El caso es que las circunstancias han hecho que ambos dos tengan que esperar por el momento. En este proceso de búsqueda hubo ciertamente amagos de exilio: cantos de sirena alemanes, una posibilidad en Utrech (Holanda) otra que parecía que podía salir en Londres y, la más extravagante de todas que ni siquiera compartí con nadie y que al final quedó en nada: Nigeria. Por unos motivos u otros nada de esto terminó saliendo, en la mayoría de los casos porque sencillamente no tenía los conocimientos necesarios. El caso es que al final el premio gordo volvió a caer en Madrid. Va a haber que empezar a dar más credibilidad a mis discursos de estabilidad porque al final, aunque sea involuntariamente, se acaban cumpliendo. He firmado un contrato de un año para desarrollar software en Java para una empresa ubicada aquí.
Concluye por tanto mi etapa en la Oficina de Cooperación Universitaria y, quizás, antes de hablar del “nuevo reto”, merezca la pena echar la vista atrás y repasar esta experiencia laboral. Corbatas y horarios aparte estoy bastante satisfecho de haber pasado 14 meses en esta empresa. De entrada es mi record personal en cuanto a estabilidad laboral pero, más importante, ha supuesto una evolución muy positiva en cuanto a mi capacidad de trabajo. Podría afirmar sin equivocarme que el Paco que empezó a trabajar en OCU en Abril del 2007 estaba muy cerca de ser un completo inútil. Tres años tocándome las pelotas primero en Cardiff y luego en Estocolmo habían anulado toda la capacidad de trabajo y gran parte de los conocimientos que pude adquirir en la carrera. Estar concentrado ocho horas en frente de un ordenador haciendo algo que, además, en ocasiones me aburre soberanamente, se me hacía poco menos que insoportable y las crisis profesionales han sido una constante como saben todos aquellos a los que me he quejado sin parar.
Tras estos 14 meses creo que esta situación ha cambiado significativamente, no voy a decir que me apasiona la informática ni que disfruto del 100% del tiempo que estoy trabajando, hay periodos en los que el tiempo en el curro pasa más rápido y periodos en los que sigue siendo un tostón. Pero al menos ahora creo ser más eficiente en lo que hago, más profesional y, oh dios mío!, por momentos me siento hasta satisfecho de ver algo terminado correctamente. He aprendido mucho en este tiempo en OCU, tanto a nivel tecnológico como a nivel de actitud profesional y eso se debe sin duda a los magníficos compañeros que he tenido. Gente muy muy competente con la que me alegra mucho haber trabajado. A diferencia de lo que ocurrió en Estocolmo, trabajar aquí ha sido algo gratificante que recomiendo sin reservas.
¿Por qué me piro entonces? Como dije antes, por varios motivos, el primero la necesidad de experimentar un ambiente de trabajo más internacional, ya que he dejado de ser un exiliado y me he convertido en un madrileño más quiero mantener de algún modo viva esa llama. Lo más lejos que me ha mandado OCU ha sido a Almería o a Cartagena y eso no iba a cambiar, la empresa es lo que es y tiene el negocio donde lo tiene. Si de algo ha servido todo ese tiempo viviendo fuera ha sido para obtener un nivel de inglés aceptable y quería sacar partido de ello.
En segundo lugar, la pasta, la plata, el vil metal. Soy un derrochador, tengo un agujero en el bolsillo y desde que volví de Estocolmo llevo tirando del recibo de la tarjeta de crédito del mes que viene y permitiendo que haya no pocos meses que terminen con números rojos. Bueno, pues ahora voy a cobrar casi el doble, espero que sea suficiente para retomar viajes y tranquilizar la cuenta bancaria. Llevo toda la vida gastando sin reservas y este último año siempre al filo de la navaja me ha agobiado bastante. El nuevo curro es $$$$$$ y por tanto mola
Añadamos además que dispondré de libertad horaria y que nadie me obligará a llevar un incómodo trozo de seda colgado del cuello y ya tenemos satisfechos todos los puntos expuestos al principio. ¿qué cojones voy a hacer entonces? Pues, he emprendido un sendero profesional poco explorado por mis colegas de facultad y conocidos pero bastante popular entre los profesionales de informática europeos: voy a ser un desarrollador “freelance”, autónomo o como lo queráis llamar. Emitiré mis propias facturas y no estaré “pegado” a una empresa sino que, en teoría, iré de contrato en contrato cual mercenario de guerra. Ideal para mi culo inquieto ¿no creeis?. Me contrata una compañía de Londres que de entrada me asigna a un cliente de Madrid. Curioso negocio este, los de Londres le cobran al cliente y me pagan a mí después. Yo trabajo en la oficina del cliente pero el que me paga es otro. A costa de esto seguramente los de Londres se llevan su buena comisión cuando lo único que han tenido que hacer es un poner un anuncio en Internet y hacerme a mí la primera entrevista. Entiendo que al cliente no le interese tener peña en plantilla para salvar en seguridad social y movidas similares, lo que escapa a mi compresión es porqué no ponen ellos directamente el anuncio en Internet y evitan el intermediario. En fin, la verdad es que me la pela, con o sin comisión de agencia, los sueldos que perciben este grupo de mercenarios del silicio a los que me acabo de unir no tienen nada que ver con los que dan todas esas maravillosas empresas consultoras que se anuncian en infojobs. Me podréis argumentar que la otra cara de la moneda es la estabilidad que pierdo al no ser “empleado indefinido” de la compañía X pero os remito a mi característica personal más fundamental: ¿inestabilidad? Estupendo, póngame doble.
Total, que trabajaré para una multinacional italiana con sede en Madrid y muchos otros países del el mundo, desarrollando en Java en cooperación con grupos técnicos situados en lugares tan diversos como UK, Holanda, Sudáfrica y Australia. Y… efectivamente, lo adivinasteis, el duende viajero de mi interior ya está maquinando planes para comerles la oreja y que me envíen in situ a cualquiera de estos lugares. El tiempo dirá si esto es posible. De momento, y actualizado a Junio del 2008, mi culo sigue en Madrid, sin perspectiva de movimiento a corto plazo.
Un puñado más de cosas de las que hablar pero con lo que se ha extendido este post ni creo que nadie ha llegado hasta aquí ni tengo yo ganas de seguir escribiendo. Una de las cosas que pretendía con esta entrada es, aparte de mi habitual paja mental como ejercicio de clarificación personal, es dar a conocer esta alternativa profesional informática que he elegido. Si la pereza no lo impide, seguiré hablando de esto en futuros posts y si acaba resultando una mierda pues os enterareis. Mientras tanto lo dejo por el momento no sin antes deciros que estoy feliz como un regaliz, tengo un presentimiento muy fuerte de que he triunfado con este cambio y son todo buenas vibraciones. Mi vida sentimental es tema aparte pero, mi vida laboral definitivamente va bien
En estos días algo menos inciertos / In these not so uncertain days
28 December 2007 7:32 | In Me | 2 Comments
Buenos días amigos y lectores. Menuda rayada me marqué en el último post ¿no? Tengo que dejar de escribir con una cerveza en la mano que luego pasa lo que pasa. Que tampoco estaba tan mal la cosa joder. Bueno, sí que llegó a estarlo pero en ese post ya se apuntaban síntomas de recuperación. Algunas decisiones han ido cayendo estas últimas semanas; la más importante, que de momento no me voy a ningún lado. Esto ya es un reto personal y se llama “Paco cabrón se un poco más estable”. Que Madrid mola y que el curro que tengo esta bien, basta ya de inconformismo. Y es que es así, salvo por lo poco que me gusta levantarme temprano y trabajar por aquí todo va muy bien. Que sí, que cada vez que hablo con alguien que esta fuera o a punto de irse me pica el gusanillo de hacer las maletas pero que se joda el gusanillo, ES - TA - BI - LI - DAD. Dicho esto, no descarto futuras aventuras, pero de momento y mínimo mínimo hasta Junio mi culo se queda en Madrid. Luego puede que sienta la poderosa llamada de los pescados daneses, quien sabe…
Bueno, pues ya está, ya lo he dicho y de pronto me he quedado sin más cosas que contar, es lo que tiene no tener una cerveza en la mano. Novedades por aquí pocas, nueva compañera de piso, se va Mika y entra Loreto, española y de Burgos para más señas. Fue gracioso lo de buscar compi de piso, pusimos el anuncio y tuvimos que quitarlo por la tarde porque la gente no paraba de llamar. Si que esta mal la cosa en Madrid, leeros esto que os vais a reir un rato. Y añado yo mis propias anécdotas, como la del desgraciado que me llama y dice:
Desgraciado: “¿Esta libre la habitación?”
Paco: “No, lo siento está ocupada”
Desgraciado:”Vale, pero de todos modos ¿te gustaría enrollarte conmigo?
Paco: ¿perdon?
Desgraciado: Que si follamos…
Lamentable, el tipo volvió a llamar la tarde con un número privado con la misma cantinela. Menos mal que no ha vuelto a dar la brasa que ya me veía cambiando de número. O la pava que me llama en nombre de su hermano, primera cosa que me sorprende, ¿qué pasa que el hombre es muy tímido y no puede llamar por sí mismo? Después de un rato de conversación sobre el estado de la habitación y tal me dice que busca algo que esté bien para un chaval de 17 años jajajaj Le tuve que decir que en el piso somos demasiado viejunos para él, aunque igual fue un error, puede que hubiera sido una oportunidad para educar desde los comienzos a un auténtico castigador de la noche, sirviéndole Brugal para desayunar y sacándole de bares a diario. Sería nuestro creación, nuestro pequeño Frankestein… En fin, que nos tocó hacer casting de unos cuantos, rollo apuntar nombres en una lista y ya te llamaremos si nos gustas. No me gusta nada eso rollo pero no sé que otra cosa se podía hacer. Al final tampoco nos comimos mucho la cabeza y optamos por Loreto que nos cayó simpática a los tres. Paciencia va a necesitar la mujer para vivir con nosotros
Otra novedad es que por fin he ido subiendo algunas fotillos a la web que la tenía muy olvidada, la reunión ICEX en Madrid, el viajecillo a Moscú, el concierto de Héroes en Zaragoza y las diversas visitas de Hospitality Club que hemos tenido. Aquí están. Mención especial para el concierto de Fito y Fitipaldis en Murcia al que fuimos el danés y yo. Muy muy recomendable, una banda de seis músicos perfectamente conjuntados que ofrecieron un espectáculo cojonudo. Por no hablar de la noche posterior con las murcianas que nos habían acogido en su piso y que se prolongó hasta muy muy tarde. Hay que ir a más conciertos que mola.
En el horizonte, proyectos ilusionantes. Empezando por una gigantesca fiesta de Nochevieja que vamos a montar en casa. El tema pinta brutal tendremos a 12 personas de HospitalityClub más amigos varios, de momento 36 personas de 11 nacionalidades distintas convocadas al evento. Si de esta no nos echan del edificio no nos echan nunca. La idea es hacer cenita previa con los guiris y luego liarla a base de bien. Mucho mejor que pagar 70 pavos para bañarse en garrafón en una de esas macrofiestas de Madrid.
Y el mes que viene un poquito más de espíritu ICEX trotamundos; quedada en Ginebra, ciudad con nombre sugerente pero al parecer sin mucha animación. Tendremos que ir allí los sospechos habituales para comprobarlo. Después de eso al Carnaval de Colonia que el año pasado nos encantó y al que no pensamos faltar ninguno más
Bueno, pongo el cierre ya a este post que espero que suene un poco más optimista que el anterior. Las rachas, buenas o malas, vienen y van. Supongo que una mala acaba de cerrarse, ciertas pajas mentales aún permanecen en mi cabeza (no creo que desaparezcan nunca) pero la sensación actual es más positiva. Así que feliz navidad y prospero y castigador año nuevo a todo el mundo. Nos vemos por ahí….
En estos días inciertos / In these uncertain days
10 November 2007 20:17 | In Me | 3 Comments
Buenas tardes estimados amigos y lectores. A la espera de que esta aburrida tarde de Sábado se convierta finalmente en noche, y a falta de otra cosa mejor que hacer, me he decidido a volver a escribir algo por aquí. Las últimas semanas han sido intensas y turbulentas. No romperé mi norma de no escribir acerca de cosas muy personales aquí, más que nada porque considero que a nadie le tienen porqué interesar una mierda pero, más por pasar el rato que por otra cosa voy a hacerme una pequeña paja mental en este blog. La palabra contradictorio empieza a quedarse corta para definirme. En esta última temporada he pasado por todos los estados de ánimo posible y se me han ocurrido ideas, planes y proyectos del pelaje más diverso. Por algún motivo que no alcanzo a comprender la felicidad completa parece huir de mí y en el camino hacia esa deseada estabilidad cada vez me vuelvo más inestable. Cuando tengo algo no lo quiero, cuando lo pierdo lo quiero recuperar. Lo que quiero hacer hoy con mi vida mañana será diferente. En realidad se trata sencillamente de que me aburro en seguida de las cosas, tanto a nivel profesional como personal y la vista siempre la tengo en el mañana más que en el presente.
Me he construido esta vida en Madrid, alrededor de un buen trabajo, multitud de amigos y una excelente vida social y sin embargo me sorprendo imaginándome en otro sitio, planteándome dejarlo todo atrás y empezar de nuevo en algún otro lugar. Un lugar que seguramente no va a mejorar ni de lejos lo que ya tengo aquí pero que supondría un nuevo reto, una nueva experiencia que acometer. En estos últimos días he pasado de sentirme amargado de mi curro y convencido de que ya va siendo hora de darle boleto a este coñazo infumable de la informática al periodo actual en el que estoy algo más satisfecho de lo que hago y me encuentro mejor profesionalmente. Ha sido época también de cambios en lo personal, de mucho desfase y descontrol. A veces me pregunto donde está la frontera del alcoholismo porque no debe de quedar muy lejos de donde me encuentro yo. Ha habido semanas de borracheras casi diarias, de dormir tres horas y de aparecer en el trabajo muy muy demacrado. Es curioso cómo tu cuerpo puede acostumbrarse a eso, aceptarlo como algo normal y contentarse con una dieta indefinida de copas y bocadillos. Es preocupante descubrir que es sólo en ese momento, con una copa en la mano y rodeado de amigos (o ni siquiera amigos, simplemente conocidos) cuando me siento plenamente realizado, si alguien me pudiera pagar por ello sería el hombre más feliz del mundo, drinking solutions como diría mi compi danés. Ojala mi trabajo me aportara la mitad de felicidad que el irme de juerga o viajar. Porque todo este rollo de la vida crápula está muy bien y mola mogollón pero NO es lo que en teoría un tío de mi edad debería tener como prioridad número uno. Y lo preocupante es que, a más viejo me hago, más irresponsable me vuelvo. Esta especie de sentimiento Erasmus vitalicio que llevo dentro no cambia y nada ni nadie parece poder reconducirme a la estabilidad.
Así que me planteo cosas, ideas y planes a cual más descabellado. Si finalmente se materializan ya os enterareis. El caso es que hace una semana daba por hecha mi huida de Madrid pero en los últimos días ya no lo veo tan seguro, la sensación que tengo ahora es algo más positiva. Pero claro, igual en la próxima semana todo da la vuelta. Es, llamémoslo así, un periodo de indefinición que conducirá a uno u otro lugar pero que ha de terminar en algún momento. Si resulta que soy un culo inquieto y no me puedo estar parado en un sitio tendré que aceptarlo definitivamente y ser consecuente con ello. Pero démosle un tiempo a ver qué pasa…
Si no recuerdo mal, en mi último post personal hablaba de ese magnífico piso que habíamos montado aquí en Madrid. Hablaba de lo mucho que prometía. Bien, seis meses después puedo decir que respondió a las expectativas. Y hablo en pasado porque lo siento como una etapa a punto de terminar, cada uno de nosotros parece estar tomando un camino distinto, incierto en algunos casos, pero alejado de la convivencia increíble que hemos tenido durante este medio año. Ha sido, sin lugar a dudas, el mejor sitio en el que he vivido y siempre lo recordaré con cariño a pesar de los momentos dramáticos que también se han vivido. La constelación que hemos formado Mika, Anders, Andrés y yo está apunto de apagarse pero ha dado mucho de sí. Un brindis por ella
Alguna cosilla más y pongo el cierre a este post personal que, en realidad, es más un intento de aclararme yo mismo que de comunicar nada. Destacar lo mucho que mola Hospitality Club. En la línea de juergas de la que hablaba antes y, realzando el increíble ambiente internacional que hemos tenido aquí, este sitio web ha jugado su pequeño papel. Hospitality Club es exactamente lo que su nombre indica, una comunidad de personas cuyo único vínculo común es el de estar dispuestos a acoger a alquien de fuera por una o varias noches, hacerles sentir como en casa en la medida de lo posible y, lo más importante, disfrutar con ello. El dinero es insignificante aquí, se trata simplemente de ceder tu sofá a viajeros a los que conoces de nada, y no sólo tu sofá sino también un poco de tu vida. Hacer que visitar una ciudad no sea alojarse en un hostel de mierda y deambular buscando los sitios que ver sino que de verdad se produzca un contacto con los locales. Lo propuse al piso hace unas semanas y desde entonces hemos tenido portugesas, húngaras, brasileñas, chinas, alemanes y finlandeses por aquí. Igual a alguien puede echarle para atrás eso de acoger en casa a un desconocido pero creedme que la experiencia es muy satisfactoria.
En fin, creo que ha sido ya bastante chapa por hoy. Ya empieza a ser hora de tomar unas cervezas. No tengo ni idea de como va a evolucionar mi vida en las próximas semanas, el periodo de indefinición está ahí y no parece que vaya a irse pronto. Tocará seguir conviviendo con él.
Back online
22 May 2007 16:10 | In Me | 50 Comments
¿Cómo se retoma un blog después de casi cinco meses sin tocarlo y cuando han pasado todo tipo de cosas? Pues de entrada con mucha pereza, no tengo nada claro el futuro que voy a darle a esto, es muy probable que caiga en el olvido, fundamentalmente por que no veo que mi vida vaya a dar mucho de que hablar de ahora en adelante. En fin, empecemos por el principio, ¿donde lo habíamos dejado? En el post aquel que hablaba de todos esos planes de viajes ¿no?. Bueno, de todo aquello hubo cosas que salieron y resultaron cojonudas y otras que quedaron en el tintero.De las primeras destacar dos grandes fiestones: los Carnavales de Dusseldorf y el St Patriks Day de Dublin. Temas más culturales como Cracovia y París y el megaplan de Semana Santa, el tour egipcio que ha sido de los viajes más interesantes que he hecho nunca. Ahí van los titulares y en breve espero que las fotos, ponerme a escribir posts al respecto a estas alturas me da mazo de pereza.
Así que vayamos directos a la principal novedad que supongo todo el mundo que lea esto sabe; me harté del ICEX y su trabajo inútil y me largué de Estocolmo. La decisión llevaba madurándose un tiempo pero se precipitó en Marzo ¿por qué? Aún no lo tengo muy claro ni yo mismo. Porque resulta que en esa época la vida social en Estocolmo mejoró y mucho con la llegada de los nuevos becarios, por fin un gran castigador de la noche venía a darme apoyo y los planes empezaban a salir con más fluidez. Pero el caso es que a esas alturas ya había empezado a lanzar algunos curriculums al ciberespacio. Principalmente por Europa, en aquel momento la idea de volver a España seguía sin estar en mis planteamientos. Hubo acercamientos con Amsterdam y Copenhage pero no terminaron de fructificar… y un día decidí meterme en infojobs y echar a un par de trabajos que me resultaron interesantes. La respuesta fue inmediata y decidí que no perdía nada echando un vistazo. Así que me vine a Madrid a hacer las entrevistas aprovechando un problema médico que el seguro del ICEX en su infinita incompetencia no era capaz de cubrir en Suecia. De paso me hice con unas entradas del concierto de Héroes del Silencio en Zaragoza
Total, que de las tres entrevistas que hice me ofrecieron curro en dos de ellas y me decidí por la más interesante y atractiva económicamente, desde el 16 de Abril soy Analista de Portales Web en la Oficina de Cooperación Universitaria.
Me costó poco decidirme y ello sin duda indica lo poco satisfecho que me sentía en Suecia en general y con el ICEX en particular. Y no es que el trato que recibí en la oficina fuera malo, más aún comparado con lo que están sufriendo otros compañeros en otros destinos. Se trato más bien de un descontento total con mi desarrollo profesional allí. Que sí, que ya lo sabía de antemano pero supongo que he llegado a un punto en el que he tenido que decir basta. Llevo tres años tocandome los huevos sin aprender absolutamente nada y tantas negativas europeas a mis candidaturas me hacían ver que o me ponía las pilas pronto o no me iba a contratar ni Perry. Más factores: la escasa conexión con los jefes de la ofi, repito, no es que se estuviera a disgusto allí pero lo cierto es que he chocado con la estricta jerarquía que impera en este tipo de organizaciones, donde los que tienen cierta autoridad no dudan en ejercerla constantemente, dejando claro siempre quien es el “becario”. Tener un trabajo tan poco motivante y además tener que asumir ser el punto más bajo del escalafón no es plato de gusto. Supongo que en el fondo lo que pasa es que a) soy demasiado viejo para ser becario b) me he acostumbrado a trabajar en otros países europeos donde las relaciones laborales se ven de un modo totalmente distinto. Así que mi salida de Estocomo no fue exactamente la mejor y lo lamento porque nunca es agradable dejar un trabajo así pero, en realidad, ni yo estaba contento con ellos ni ellos conmigo.
Todo esto hubiera carecido de relevancia si, como les ha ocurrido a otros compañeros de beca, me hubiera encantado vivir en mi destino. Pero lo cierto es que no. Es una impresión personal, totalmente subjetiva pero Estocolmo no me parece una ciudad agradable para vivir. Supongo que me ha afectado y mucho el tema juergas, porteros que te echan de los bares porque sí, colas y listas de espera… La farra es una parte importante de mi vida y puedo asegurar que la capital sueca es el peor lugar que he conocido jamás para eso. Repito, en mi experiencia personal, a lo mejor tú te vas y te lo pasas de puta madre. Me cansé de oir frases del estilo “esto es cojonudo en verano”, “la ciudad cambia, los suecos tiene mejor carácter”. Señores, el verano durá dos meses, el resto del año también hay que vivir. Total que al final no voy a vivir ese maravilloso verano y eso que me pierdo, quizás debí haber esperado hasta el final pero la decisión la tomé así de deprisa y a la larga, salvo algún momento inicial de bajón, no me he arrepentido nada de ello. No quiero ser tampoco muy negativo, mi marcha no se ha debido ni exclusivamente al trabajo ni exclusivamente a Estocolmo sino a una combinación de ambos. Si cualquiera de las dos cosas me hubiera llenado plenamente la otra habría sido perfectamente sobrellevable.
Así que aquí estoy de nuevo, en Madrid, en un trabajo que me resulta más interesante, me paga bien y no me exige echar más horas de la cuenta. Eso, teniendo en cuenta el estado de nuestro bendito país, ya es mucho decir. Y lo cierto es que la vuelta a la madre patria a la que tenía tanto miedo está yendo sobre ruedas. Porque estoy, llamemoslo “redescubriendo mi país”. Yendome de cañas y tapas sin que me claven cantidades ingentes de pasta, disfrutando de esa maravilla llamada días soleados, comprando Brugal cuando me da la gana
Sólo una aguda crisis económica cortesía de mis amigos del ICEX que me hicieron devolverles mogollón de pasta me ha limitado un poco. Pero ahora ya remonto el vuelo y los nuevos proyectos surgen como setas. El primero de ellos mi nuevo proceso de independencia, después de un mes y medio viviendo en la casa paterna (que por cierto no me ha resultado tan duro), vuelvo a la vida del emancipado. Y lo hago a lo grande: un buen colega y yo nos acabamos de hacer con un piso enorme en plena calle Orense, al ladito de Nuevos Ministerios. Para el que no conozca la capi, es una zona muy bien conectada y llena de posibilidades. Están siendo semanas de actividad frenética: hay que encontrar compañeros, amueblar el piso etc… Lo primero ya está resuelto, para mantener el espíritu internacional hemos fichado a un danés y a una india-inglesa para las dos habitaciones que nos quedaban libres. El día 1 de Junio empieza nuestra convivencia que promete y mucho. Hasta entonces IKEA será nuestra segunda casa hasta que consigamos que el piso quede amueblado como queremos.
Finalmente, trás una temporada de forzada castidad viajera volvemos al aire. Excursiones nacionales como la Feria de Sevilla o Albacete dan paso en Junio a nuevas quedadas ICEX, el segundo finde tocará Atenas y el tercero otra de nuestras grandes quedadas en Treviso, hogar del castigador spagethi. A la vuelta de la esquina Agosto donde si mi economía lo permite haré realidad un viejo sueño: el tour asiático del que el ICEX me privó en su momento en el reparto de destinos. Itinerario aún por decidir, Pekin, Saigon, Tokyo, Hong Kong, Shangai y Taipei son las ciudades candidatas.
Conclusión, he dejado de ser un expatriado para convertirme en un españolito más pero… soy feliz. Porque la vida puede ser maravillosa Salinas…
There we go again / Allá vamos otra vez
30 September 2006 9:58 | In Me | 1,017 Comments
Hola chavales,
Sé que debo algunas actualizaciones a este blog que últimamente tengo bastante abandonado. Hay mucho que contar, sobre Asia, Noruega, visitas varias que he tenido, la increíble reunión ICEX en Granada. Septiembre ha tenido un ritmo endiablado, una espiral continua de viajes y juergas que se ha cobrado parte de mi salud. Cuando todo esto se normalice me gustaría postear sobre todos estos temas, ahora mismo lo más importante es el comienzo de una nueva etapa, mañana parto hacia Estocolmo donde voy a pasar el siguiente año. Como antes ocurriera con Inglaterra, Alemania o Dinamarca empiezo de nuevo, parto de cero. Nuevo país, nuevos amigos, nuevo todo, lo cierto es que…. me encanta. Escribo esto acompañado de mi última copa de Brugal en este apartamento que tanto dió de hablar
, esperando a que mi colega Tomás que anda de visita fugaz se duche de una puta vez para experimentar por última vez (de momento) la nocha danesa. No pretendo que esto suene demasiado lúcido, ya posteé anteriormente acerca de la teoría del Punto de no retorno que creo explica las sensaciones que siento ahora mismo. Quien nunca haya experimentado la sensación de partir hacia el desconocido, de salir del nido, de alejarse de los bares de siempre, los colegas de toda la vida, de “lo que hace todo el mundo”, de la vida convencional… en mi humilde opinión no está sacandole todo el jugo a la vida. Esto, amigos míos, llega a ser adictivo, es bastante difícil de explicar con palabras porque mola tanto vivir en sitios distintos, construir una vida en un lugar para luego desmontarla y empezar de nuevo. No es que me crea mejor que el que considera la mayor aventura del año irse al chiringuito playero de todos los años, pero de verdad que creo que lo mío vale la pena. Porque en el camino vas acumulando vivencias, conociendo gente, abriendo tu forma de pensar.. Porque al final por supuesto que llegará el momento de asentarse, de establecerse en un sitio fijo pero la vida es tan larga que no veo la necesidad de adelantarlo y me mola pensar que cuando llegue ese momento de mirar atrás no me voy a arrepentir de lo que dejé de hacer. ¿Qué me ha dejado Dinamarca? Bueno, pues para lo poco que he estado aquí con tanto viaje bastante. La sensación de haber conocido un país en el que no me importaría vivir, me he sentido más a gusto aquí en dos meses de lo que me sentí en Inglaterra en dos años. Es un lugar agradable, desde luego. Que nadie se ofenda pero creo sinceramente que España es un país sobrevalorado. Vale, hace buen tiempo y se come de puta madre pero calidad de vida es un concepto que abarca más cosas. Incluye condiciones laborales, posibilidades de independizarse, amabilidad de la gente.. y si recurrimos al tópico de la fiesta española aquí tampoco se quedan muy atrás. Esta semana pasé unos días en Madrid y me sentí totalmente fuera de lugar, el porqué es difícil de explicar en palabras, son más que nada sensaciones, quizás también porque la capital no es precisamente el lugar más acogedor de nuestro país. El ritmo es frenético, el ambiente distinto, no me pregunteis exactamente porqué pero lo es, y el que haya vivido en Copenhage me comprenderá. En cuanto al círculo social, pues en este caso ha sido más reducido de lo habitual, pero como me ocurrió anteriormente, cada nueva experiencia añade un par de personajes a la galería de tipos que considero amigos incondicionales. Evidentemente de toda la gente que he conocido en estos años con pocos conservo el contacto, y no es que los demás sean peores o mejores, es ley de vida. Pero sé que hay determinados tipos que siempre estarán allí para cuando sea que las circunstancias propicien un reencuentro. Podría destacar a Sergio o a Lolo de mi año en Newcastle, a Álex, Ángel o Paul de Cardiff, del Icex pues… mogollón de gente
. Pues en Copenhage se trata de Giorgos e Iván, grandes tipos con los que me he estado moviendo esta temporada. Sé que su puerta estará siempre abierta para mí del mismo modo que la mía lo está para ellos, y quien me conoce sabrá que no digo este tipo de cosas por cumplir. Y esto es lo realmente lo bonito de este modo de vida, ir sumando distintas personalidades al cocktail de los amigos - conocidos, a lo mejor a algunos no los ves más pero las experiencias quedan.
En fin, que el gran Tomi está listo para salir ya y el Brugal vacío. Me voy a decirle adiós a la tierra de los vikingos, y me preparo para la de los suecos. Para el próximo día la versión en Inglés. A vuestra salud…

El punto de no retorno
1 August 2006 12:51 | In Me | 48 CommentsPara el que quiera entretenerse leyendo un rato. He aqui un gran post de Hugo, el ICEX de Helsinki, que creo que resume muy bien una determinada forma de ver la vida con la que yo desde luego me siento muy identificado. Por lo que a mi respecta el punto de no retorno quedo atras hace mucho tiempo…
http://ivayodeperegrinoymecogistedelamano.blogspot.com/2006/02/el-punto-de-no-retorno.html
Hit the Road Jack
15 July 2006 12:33 | In Me | 1 Comment
Y se acabó el curso ICEX, con ceremonia de clausura a cargo del incomparable Washington se cerró esta inolvidable temporada madrileña. No podía haber sido mejor, lo cierto es que las semanas han pasado volando, entre ponencias y juergas y en medio de un ambiente cojonudo. Supongo que todos los años pasará lo mismo, este desde luego ha sido tremendo. Semejante congregación de buena gente parece difícil de encontrar en un futuro. Pero…. el caso es que se acabó, y ahora se abre una nueva etapa para mí por tierras danesas. Mañana carretera y manta, 2500 km de soledad hasta Copenhage para reflexionar sobre porqué he elegido esta forma de vivir, de un lado para otro, cambiendo constantemente de amigos, poniendo distancia con mis colegas de siempre, la familia, esa persona que a pesar de todo me sigue importando tantísimo… Lo cierto es que a veces resulta jodidamente duro pero chico, si te digo la verdad, creo que acaba compensando, o por lo menos algún día cuando tenga treintaymuchos y esté cómodamente instalado criando churumbeles me gustará mirar atrás y recordar todos esos sitios que estuve y toda esa gente que conocí. Muchas veces digo que se trata de una cuestión de oportunidad, este es el momento de hacer estas cosas, o se hacen ahora o nunca. ¿Cual es la alternativa? ¿Acabar la carrera, encontrar un trabajo, y pasarse la vida en Madrid?. Bien, pues eso habrá tiempo para hacerlo, la vida es muy larga. Además la situación laboral en España no invita a ello precisamente. Si hubiera hecho eso en su momento jamás habría conocido a toda esa gente que me he ido encontrado, en Newcastle, en Cardiff, en Aachen, ahora en el ICEX. Sé que de todos ellos al final sólo acabaré conservando a algunos, pero los buenos momentos ahí quedan. Pero lo cierto es que ahora me siento triste, y no se trata de largar mis penas aquí pero es que me da por saco no poder tenerlo todo, tener que renunciar a ciertas cosas. En fin, no se puede ser totalmente feliz nunca, especialmente yo. ¿Merece la pena? No lo sé, 2500 km para pensar sobre ello…
Bye bye Wales
1 June 2006 11:50 | In Me | 7 Comments
Hola a todos,
Bueno, pues por fin se aclaró mi futuro, me piro de Cardiff que ya iba siendo hora de cambiar de aires. Al final la jugada va a ser cojonuda porque no tengo que dejar el doctorado, a estos simpáticos ingleses no les importa que continúe con él a tiempo parcial desde…. Suecia! Sip, resulta que eché una solicitud para una beca del Instituto Español de Comercio Exterior (www.icex.es), consiste básicamente en ser el responsable de la informática de una de las oficinas que tiene esta gente repartidas por el mundo y a mí me tocó la de Estocolmo. Me voy a tirar allí un año. Tengo que admitir que estoy un poco jodido porque pasaron de mis destinos preferidos que eran mucho más exóticos (Hong Kong, Singapur y cosas por el estilo) y me mandaron a pasar frío pero bueno, que supongo que también me lo pasaré bien por allí. Además para completar la experiencia nórdica los del doctorado me han montado un proyecto para pasarme un par de meses en Dinamarca, en Copenhagen para que pueda ir aclimatándome antes de la movida sueca. Pero antes de todo eso me tengo que pasar un mes y medio en Madrid haciendo un curso. Lo sé, un puto lío (resumen más abajo). En fin, como siempre se aceptan todo tipo de visitas en cualquiera de estos 3 lugares. Habrá que tratar de extender la religión del Capitan Flint en esos lugares tan fríos…
Un abrazo!
Powered by WordPress with Pool theme design by Borja Fernandez.
Entries and comments feeds.
Valid XHTML and CSS. ^Top^