Easter Europe V: Riga y conclusiones / Riga and Conclussions

5 July 2008 18:29 | In Eastern Europe Tour, Nightlife, Travel | No Comments english

Seis de la mañana, acabo de aterrizar en Riga. Estoy cansado, muy cansado. Me subo en al autobús y me planto en el centro. Es demasiado temprano para incordiar a la chica que me hospeda aquí, una cosa es disfrutar de hospitalidad y otra muy distinta dar el coñazo. Ella me dijo que trabajaba hasta tarde así que esperaré a que me mande un mensaje. Pero es que son las siete de la mañana y, para variar, estoy en las últimas, cargando una mochila y el ya famoso portátil de 17 pulgadas. Busquemos un hotel… Primer intento: 80 euros la noche, segundo intento: 95, tercer intento:75… Me lo pienso… bah, a la mierda, ya he gastado bastante pasta en este viaje. Vuelta sobre mis pasos a la estación principal de Riga, mochila y portátil a las taquillas, desayuno industrial con huevos fritos, bacon y patatas tras el cual el mundo empieza a tener mejor color.

Vamos a ver Riga pues… Mapa al canto y a patearse otra ciudad. Para las 12 ya he cumplido con el turismo. Otra ciudad agradable, parquecillos, terracitas, monumentos varios. Todo muy bonito y el tiempo, como en el resto del viaje, acompaña. Resisto la tentación de echarme a sobar en el césped (más tarde me enteré de que además estaba prohibido, que cosas…). Total que me acabo aburriendo y me meto en un ciber. Descubro que otra persona a la que había mandado un mensaje en HC me ha invitado a una fiesta en nosequé sitio en las afueras de la ciudad, rollo despedida de alguien y fiesta desde las 5 de la tarde. Me lo pienso muy seriamente pero el plan parece precipitado, prometedor eso sí pero vete tú a saber cómo me vuelvo de allí el día siguiente a Riga para pillar el avión. Al final decido que he cumplido el cupo de excesos y planes arriesgados por este viaje así que me voy a atener al plan inicial. Además justo en ese momento recibo el mensaje de Eva, cojonudo, ya tengo un lugar donde caerme muerto. Ahora sólo hay que encontrarlo, hay que pillar nosequé autobús que se pilla nosedonde y que hay que coger hasta el final de la línea. No problem, al final no era tan difícil, Eva vive en un apartamento en las fueras de Riga y si le pareció extraño que su visitante español sólo pudiera cambiar tres frases antes de derrumbarse en el sofá lo disimuló muy bien.. zzzzzzzzzzzzzzz

Dos horas después mi anfitriona tenía que entrar a trabajar y yo me quedaba en la calle de nuevo, ¿sólo? Noooo, aún me quedaba otro recurso en Riga, Viktorija, otra de chica de HC que me había dicho que no me alojaba pero que me sacaba de cervezas. Moooooola  A aquellas alturas de la película ya me quedaba poco de Riga que ver pero siempre es mejor cuando alguien te va contando la jugada y sobre todo cuando se trata de alguien tan interesante como Vicky (gracias!). Enlazamos así la tarde con la noche, se trataba ahora de ver que iba el asunto nocturno letón. Y se repitió la jugada de Vilnius, Vicky llamó a otra amiga letona que a su vez llamó a otra y allí terminé de farra con las tres letonas. Bueno, mejor dicho, ruso – letonas o letonas o rusas, la verdad es que no me quedó del todo claro el asunto. Parece ser que a veces hablaban entre ellas en letón, otras en ruso… Curiosa mezcla tienen por allí. En fin que vaya viaje más “femenino” que me he pegado, para el próximo a ver si me relaciono con los colegas locales, de verdad que no es que fuera buscando tías, es que fueron las que me respondieron.

El caso es que fue un recorrido serio por el ambiente nocturno de la ciudad, muy variados los garitos y por supuesto no pudo faltar el momento cachimba. Mención especial a los buitres letones, vaya tela!! Mira que los latinos tenemos fama de babosos, pero lo que viví en el último antraco al que me llevaron las 3 lituanas fue estremecedor. Al minuto de entrar allí ya les habían entrado todos los tíos del local y además totalmente a cuchillo, super agresivos los pavos y super persistentes. Total que para mí resultó pelín surrealista encontrarme allí todo sobrio viendo como las entraba hasta Perry. De pesado que se puso uno tuvimos que salir de allí porque veíamos que le iba arrancar el cuello a una de las letonas de tanto tirar hacia él (literal). No bromeo, los italianos al lado de esta gente son tímidos. Peculiar pero pelín lamentable y además precipitó el fin de la noche, me reuní con Eva que salía de currar y me fui a pelechar. Eran las 3 de la mañana y terminaba sin grandes excesos la última noche del viaje. Estoy aquí estrujándome la cabeza a ver si le puedo dar un poco más de contenido a este post, alguna batallita letona que contar o algo pero me temo que esto es lo que hay en cuanto a Riga. La ciudad, muy recomendable, las letonas también, los letones (al menos los de las discotecas) un poco menos.

Así que pasemos directamente al epílogo. El tour este-europeo dejó tras de sí importantes números: 6 países visitados, 1500 km de coche, 7 aviones, dos trenes, un amigo menos, 5 amigas más, dos noches de pedo tremendo, otras tres de fiesta en su justa medida, muy pocas horas de sueño y muchas andando, 4 kilos más y, por encima de todo la sensación de que había sido un viaje que rozó la perfección. Y parece increíble hablar de un viaje perfecto con semejante comienzo pero es que a partir de ese desagradable momento inicial todo fue absolutamente sobre ruedas. En el resto de lugares me sentí como en casa, el tiempo acompañó y las noches siguieron siendo alcohólicas pero sin pasarse. Vamos, como debe ser. Este viaje me ha hecho darme cuenta de que empiezo a disfrutar algo que nunca me llamó mucho la atención: viajar yo sólo a mi bola, sin depender de nadie y cambiando de gente de un día para otro. No es que no me mole irme de tour con colegas y desde luego que lo que considero que lo que paso con Giorgos es un hecho aislado, me he ido con gente mil veces antes sin problemas y lo seguiré haciendo pero, por otra parte, empiezo a cogerle el gusto a esto de ir en solitario a lo que salga. Y si además me tratan tan bien como en este viaje pues mucho mejor. Y ey! Lo conseguí! Interesante o no he parido la crónica completa de la escapada. No sé si a ti te divertirá leerlo pero a mí me gustó escribirlo que, a fin de cuentas es lo que importa ;)

Istanbul II

30 December 2006 9:37 | In ICEX, Istanbul, Nightlife, Travel | 61 Comments english

Aquí todas las fotos de la segunda noche de farra en Estambul!

Por la noche tocó, esta vez sí, salida seria. Aquí empezó a formarse un grupo que daría mucho que hablar al día siguiente. Tel Aviv, Moscú, Bucarest y yo nos hicimos fuertes en el piso de abajo con todo el ron que habíamos traído y empezamos a liarla. París y Varsovia andaban perdidos con una amiga turca del segundo y las chicas iban en un plan más tranquilo así que nos tocó a nosotros empezar a dar la nota. Botellón bastante serio el que hicimos, acabamos deambulando por el centro de Estambul con una garrafa llena de ron. La noche dio lugar a unas cuantas anécdotas de esas que sólo tienen gracia si estuviste allí para vivirlas. Como por ejemplo, los problemas de comunicación con el móvil de Bucarest, la patada que le dí al mío, que acabo impactando en la rodilla de una pobre turca que andaba por allí o la habilidad alcohólica – fotográfica del gran Moscú. Nos reunimos todos en un garito turco y la verdad es que fue una noche muy muy divertida :-)

Botellon…

Rubén, Guerri, Guerri fiend, Julia y Manuel

ICEX girls

Grandísima foto, el equipo de los castigadores de la noche casi al completo, solo falta Praga

Aquí todas las fotos de la Nochevieja Estambul!

El desfase del Sábado se cobró un alto precio: no hubo forma de levantarse pronto para hacer ese crucero por el Bósforo que teníamos planeado. Lamentable la verdad porque me queda la impresión de que Estambul tenía mucho que ofrecer y me lo perdí. Anduvimos todo el día perreando, unas cachimbas por aquí, confusiones para quedar con los demás por allí y cuerpo resacoso en general. Absolutamente nada que destacar de este día. Para la nochevieja Julia se lo había currado mucho, había reservado un sitio turco my chulo en el que cenar y el plan era luego volver al piso para tomar las uvas siguiendo la tradición española. Y en este momento el asunto comenzó a torcerse, la conexión Tel Aviv – Moscú – Bucarest – Estocolmo tuvo unos resultados desastrosos. Mientras el grueso del grupo se dirigía hacia al restaurante, en el que había que estar prontito, estos cuatro personajes decidieron quedarse un poquito más en casa para tomarse la última. La última resultó no ser suficiente y en un momento dado tuvimos la nefasta idea de que eso de cenar no era del todo necesario, que ya nos uniríamos a los postres. Total, que acabamos saliendo de casa a las tantas y aquí comenzó el follón. No hubo forma de juntarnos con los demás, a nuestro estado etílico se sumaron todo tipo de contratiempos. Teléfonos móviles apagados, quedadas en sitios que resultaban no ser los planeados… Un auténtico desastre, le jodimos considerablemente la cena de Nochevieja a la pobre Julia y acabamos nosotros cuatro desconectados de todo el mundo. En un momento dado, y ante la imposibilidad de comunicarnos con el resto, asumimos que debíamos pasar la Nochevieja a nuestra bola y la verdad sea dicha, al final no acabó resultando nada mal. Conocimos a tres turcas simpatiquísimas (hola Figen!) con las que acabamos celebrando la entrada en el nuevo año (los turcos lo hacen encendiendo bengalas). Ellas nos llevaron a los mejores sitios y la verdad es que acabamos pasándolo muy muy bien. Como resulta que hay una hora de diferencia entre Turquía y España, celebramos el cambio de año dos veces. Terminamos en un garito turco muy chulo pero en el que se había ido la luz. El sitio tenía varias plantas y una banda tocando en vivo. En el momento culminante de la noche el cantante se arrancó con “para bailar la bamba” y yo protagonicé un espectáculo lamentable subiéndome al escenario y prácticamente arrancándole el micro para hacerle los coros. Hay un vídeo de esto que sólo enseñaré a quien me ofrezca mucho dinero. Para cuando fueron las 12 hora española estábamos diciéndole al camarero que se diera prisa en echar la copa que teníamos que brindar en 2 minutos. Ni uvas ni leches, el nuevo año comenzó con un copazo en la mano. Esta claro que el 2006 fue de lo más original en cuanto a este tipo de fechas señaladas: además de la jugada turca que acabo de contar, mi cumpleaños lo pasé sólo en Bangkok y la Nochebuena en San Francisco con un puñado de trotamundos. Pensándolo ahora, y aunque la noche acabó resultando muy divertida, la verdad es que me da mucha rabia que no pudiéramos juntarnos con el resto. Además la pobre Nuria se agobió mogollón porque tenía que pillar un vuelo temprano y las llaves del piso las teníamos nosotros que estábamos ilocalizables. Un poco desastroso pero afortunadamente, nos juntamos a tiempo en el piso y, tras encajar la merecida bronca, conseguimos (al menos eso creo yo) restituir el buen rollo ICEX en el grupo. Como se puede ver en las fotos acabamos durmiendo todos muy juntitos :-)

Los 4 fantásticos

Javi se enamoró

Sombreros

Turkish girls!

Sólo me queda por comentar, para completar el post, el tema del baño turco, conocido como Hamman. Resulta de lo mas curioso, primero te tumbas en una piedra enorme y caliente como si fueras un filete en la parrilla. Luego viene un tipo, te enjabona entero y te frota con una esponja de esta que te abre los poros y todo este rollo, al tiempo que te masajea entero. La verdad es que una vez que uno se olvida de que el que te esta sobando por todas partes es un turco gordo con bigote, cierra los ojos y se relaja, el asunto resulta muy agradable. El tipo acaba enjuagándote y llevándote a otra sala donde te tumbas en una camilla y otro pavo te masajea de nuevo. Diría que me gustó más incluso que el masaje tailandés, quiero decir el masaje tailandés que no incluye nada más que fue el único que probé ;-). Se queda uno muy exfoliado y limpito.

Istanbul

29 December 2006 11:24 | In Istanbul, Nightlife, Travel | 210 Comments english

Todas las fotos de la primera noche aquí

Estambul, preciosa ciudad situada en la unión entre los continentes europeo y asiático. Creo haberme hartado de decir que este es un año para viajar, desde que tengo uso de razón he pasado siempre la Nochevieja en Madrid así que decidí que éste era un buen momento para romper esa rutina. Como siempre, los compañeros del metal del ICEX respondieron a la llamada y en Estambul nos juntamos 14. A los ya habituales Guerri – Varsovia, Chelo – Dublín, Julia - Estambul, Nuria – Vilnius y Manuel - París se sumaron nuevos personajes, grandes castigadores de la noche como Beni – Tel Aviv, Jesús – Moscu y Javi – Bucarest y gente que no había tenido la oportunidad de sumarse a ninguna quedada todavía como Elena – Atenas y Rubén – Teherán. Menos mal que Julia manejaba un par de pisos por allí y, en principio, cabíamos todos. Total, que nada llegar a la ciudad a las tantas de la noche, y acompañado de Chelo y Moscú que aterrizaban a la misma hora, me recibe el fenómeno de Beni, con unos copazos ya preparados. Así uno se encuentra a gusto en seguida, esta primera salida dio para calibrar las considerables capacidades juerguistas de gente como Moscú o Bucarest, y también para tomar contacto con la noche turca. Lo cierto es que el ambiente resulta curioso, hay garitos por doquier y mogollón de gente por la calle. Sin embargo, las copas hay que negociarlas para que no te timen y el rollo resulta un pelín machista. Valga una muestra como ejemplo, resulta que me pongo a bailar (sí a veces bailo) más o menos cerca de una turca de buen ver que había por allí, sin ninguna intención maligna y me viene un tipo que, muy educadamente me dice que me corte, que su hermano anda por allí, que aquí las cosas funcionan de otra manera. Sin acritud ni malos modos pero dejando claro que TÚ eres extranjero allí y hay determinadas cosas que no puedes hacer alegremente. En fin, era muy tarde y la noche no dio mucho más de sí. Descubrimos un bar cercano a la casa de Julia, donde servían típica comida turca. Estilo kebab pero ligeramente diferentes, nos acabamos aficionando mogollón a una movida llamada urfa, una especie de enrollado con carne dentro. El sitio era curioso, de entrada te servían un plato con las gundillas verdes más picantes que he probado jamás. No sé si se suponía que te las tenías que comer así a pelo o estaban para que las incrustaras en la urfa. El caso es que algún dia yendo cocidos acabamos echando competiciones de a ver quien se comía más, con resultados lamentables para el intestino. Conocimos en este lugar también a un colega local, de edad y estado de ebriedad avanzada que, de no haber sido porque no hablaba nada de inglés, seguro que nos hubiera contado todas las batallitas de su juventud…

Dublin, Moscu y yo llegando a Estambul

Estocolmo, Tel Aviv, Dublín y Moscu

Nuestro amigo turco

 

Todas las fotos del día turístico aquíA la mañana siguiente, y como los ICEX somos gente que gustamos de la cultura, salimos a visitar la ciudad que, hay que decirlo, es preciosa. Mogollón de mezquitas espectaculares conforman el paisaje de Estambul que, visto desde cierta altura, es impresionante. Resulta curioso además, oír por la mañana el cántico religioso que se extiende por toda la ciudad cuando desde todas estas mezquitas se llama a la oración. Curioso y peligroso, si tienes al lado a un personaje como Beni – Tel Aviv que, en cierto estado de ebriedad, se unió al coro, haciendo notar a los vecinos de Julia que el también es un hombre fé. Pero bueno, volvamos a Estambul, la ciudad queda dividida por el Bósforo, estrecho que separa la parte europea de la asiática. Al otro lado quedan las mezquitas principales y el gran bazar. Visitamos la Iglesia de Santa Sofia y la Cisterna de Basílica, impresionante cámara subterránea, utilizada en tiempos antiguos como almacen de agua que se filtra a través del techo, formando un estanque subterráneo en el suelo. Muy chulo… Terminamos el recorrido turístico en el Gran Bazar de Estambul, enorme aglomeración de todo tipo de tiendas. Aquí las chicas decidieron, como era de esperar, irse de compras. Moscú, Bucarest y yo pensamos que era mejor idea tomarse unas cervecillas y fuimos a un sitio que el segundo conocía de una visita anterior. El camarero de allí resultó ser un auténtico fenómeno, se acordaba de Javi de la visita anterior (que había sido hacía un año), el tipo era realmente una mente privilegiada, se acordaba de lo que había tomado cuando estuvo, con quien iba, que fumaba.. y además hablaba un más que correcto castellano, seguramente aprendido únicamente a base de hablar con guiris, además de otros cuantos idiomas. Cada dos por tres se sentaba a hablar con nosotros y nos contaba batallitas, sin llegar a hacerse pesado, de muy buen rollo. El otro camarero de allí, mientras tanto se estaba poniendo ciego a birras. Por cada una que nos servía él se tomaba otra y acabó con unas cuantas. La verdad es que un 10 para el sitio, así uno se siente como en casa. Y no se trataba de sacarnos los cuartos porque al final nos invitaron a unas patatas y el tío hasta rechazó la propina que tratamos de darle. Nos acabamos echando unas fotos con ellos y Javo se quedó el mail del artista. En fin, que recomiendo el bar a cualquier que vaya por el gran bazar.

California Dreaming: San Francisco II

24 December 2006 19:26 | In California, Nightlife, Travel | 14 Comments english

¡Todas las fotos aquí!

A medida que caía la noche se me hacía mogollón de raro estar pululando por allí todo sólo el día de Nochebuena, sin familia y sin amigos. Así que me volví para el hostal con la esperanza de encontrar más desgraciados como yo. Sorprendentemente el salón estaba bastante concurrido, mogollón de individuoos sentados en las mesas viendo Spiderman, todos con pinta de estar también más solos que la una. Curiosa situación, todos mirándose de reojo, como a punto de iniciar una conversación: “eh ¿qué tal?.. feliz navidad…”. En esto que uno sacó una baraja de cartas y pidió voluntarios. Cojonudo, quedaba roto el hielo oficialmente. Nos sentamos unos cuantos a la mesa y comenzaron las presentaciones, el iniciador de la jugada resultó ser un sueco de Estocolmo que hablaba español por haber vivido en sudamérica un tiempo. El segundo… un galés, coño, que coincidencia de nuevo, yo que me he pasado dos años viviendo en la “capital” de ese país. El resto de la mesa la componían un par de ingleses y por supuesto, no podía faltar, una representante de ese país de viajeros llamado Alemania. Creo recordar que también estuvo un rato una chica de Taiwan. Y con estos mimbres la noche resultó divertidísima, es muy fácil entenderse con gente así, el perfil es el mismo, trotamundos y viajeros empedernidos que han estado en todos lados. Gente acostumbrada a socializar, más cuando se tiene a mano un puñado de botellas de vino. En un momento dado ocurrió lo inevitable, se pasó a los juegos de cartas en los que el perdedor bebe, y en esa mesa se conocían unos cuantos… Resultado: de risas y copazos hasta las 3 de la mañana y la Nochebuena salvada ;-)

A la mañana siguiente me levanté con el sabor del vino español peleón en la boca pero dispuesto a darme una vuelta por más barrios típicos de la ciudad. En San Francisco realmente no hay monumentos espectaculares que ver, se trata de saborear el ambiente de los distintos barrios que la conforman. Que debe ser cojonudo y pintoresco siempre que uno no sea tan retrasado de visitarlos el día de Navidad. ¿Quién cojones anda por la calle el día de Navidad?. Pues únicamente los mendigos y el español turista capullo. Total, que me paseé por el barrio gay (The Castro). Sí ya sé, otro barrio gay aquí, no es que esté especialmente interesado en este tema pero, por alguna razón, estos sitios siempre salen recomendados en la guía. Después tiré para el barrio hispano (The Mission) sin que haya nada destacado que contar al respecto. Acabé, después de recorrer unos agradables barrios de casas de pijos, en la famosa intersección entre las calles Haight y Ashbury. Aquí, amigos míos, es donde se inició el movimiento hippie y se dio el pistoletazo de salida, en 1967, a lo que será recordado como el “Summer of Love”, cuando miles y miles de jóvenes se lanzaron a la calle a fumar porros y follar como locos. Ahora simplemente hay unas cuantas tiendas por allí para comprarse la típica camiseta con el símbolo de la paz pero… ops día de Navidad, están cerradas…

The Mission

The Castro

Haigh & Ashbury

Así que me volví para el hotel tras este paseíto que tuvo más pena que gloria. Al menos allí me esperaba un buen plan, se había organizado una cenita de Navidad en honor a los trotamundos sin familia. Y allí nos juntamos los del día anterior, con nuestra baraja de cartas y la incorporación de otra alemana y un americano que andaba por allí. Cuando la peña acabó de cenar nos hicimos fuertes en una mesa y esta vez yo decidí que ya estaba bien de vino peleón y me fui a comprar una buena botella de ron (y hielos por supuesto). El resultado, horas y horas de juegos alcohólicos y un pedo bastante serio, me levanté sin acordarme cuando me había ido a acostar. Gran parte de esa noche está en blanco y lo más penoso del asunto es que mi excursión a Alcatraz que había planeado para por la mañana se fue al carajo. Sólo me dio tiempo de salir corriendo al aeropuerto para coger el avión de vuelta a mi querida Estocolmo. Los cabrones de la Lufthansa tenían jodido los aparatos de sonido e iluminación de mi fila y me tuve que pasar 10 horitas dando vueltas, sin poder dormirme, ni ver la tele ni leer ni nada de nada. Un infierno de viaje. Le añades a esto 4 horas tirado por Frankfurt esperando el transbordo y lo que te queda, llegando a Estocolmo es una piltrafa humana. Pero bueno, fue agradable llegar y encontrarme con Henning, un alemán que conocí en Cardiff al que le había cedido mi piso para que pasara unos días de vacaciones con su novia. Muy simpáticos los dos pero muy machacado yo, me fui a dormir bastante deprisa. Eso sí, con una sonrisa de oreja a oreja por el magnífico colofón que San Francisco había puesto a un viaje increíble.

Mark, Katia and Todd

Hampus and Karina

Rob

The american

Tenía que acabar pasando..

California Dreaming: Tijuana & San Diego

17 December 2006 19:59 | In California, Nightlife, Travel | 88 Comments english

¡Todas las fotos aquí!

San Diego era el siguiente destino en nuestra ruta. Esta agradable ciudad del Sur de California tenía el atractivo añadido de ser el lugar de residencia de un viejo amigo, Sergio. A este fenómeno le conocí durante mi Erasmus en Newcastle (Reino Unido) allá por el año 2003. Me atrevería a decir que la experiencia Erasmus fue lo que despertó en mí el ansia de viajar y vivir en lugares distintos. De no haber hecho aquello probablemente no estaría ahora en Suecia y lo de irme dos semanas a Estados Unidos en plena Navidad me parecería inconcebible. Pero es lo que tiene salir de casa una vez, que ya no puedes parar de hacerlo. El caso es que al amigo Sergio le pasó algo parecido, fue encadenando estancias en el extranjero hasta que tuvo la oportunidad de irse a San Diego a enseñar español. Este es su segundo año allí y ya iba siendo hora de hacerle una visita. El viaje desde LA fue un auténtico coñazo, atascos y mal tiempo hicieron que llegáramos más tarde lo esperado. Por lo menos tuvimos suerte encontrando la dirección y sin más problemas nos reunimos con Sergio y un par de colegas suyos, también profesores de español allí. Christian y Enric, otros dos grandes tipos que sumar a la galería de personajes del viaje. El primero nos acogió en su casa dos días (gracias tío!) y el segundo nos ofreció una tortilla de patatas cojonuda.

Reencuentro Erasmus

Christian, gran tipo

Wellcome to Tijuana, tequila, sexo y marihuana, decía Manu Chao. Bueno, la verdad es que la ciudad es el caos. Desde San Diego fuimos en coche hasta la frontera, aparcamos en un parking que hay allí y cruzamos andando. En el bolsillo sólo un puñado de dólares y el pasaporte bien guardado sabiendo que perderlo significaba comerse el marrón de no poder volver a Estados Unidos. Cruzas por unos tornos junto con todos los americanos que van a cocerse como ratas y allí tienes a los mexicanos ofreciéndote taxis, tiendas de venta de alcohol, sexshops… Como íbamos con Sergio que había estado unas cuantas veces antes sabíamos donde estaba el sarao más mexicano y menos yanqui y para allá que fuimos. Qué decir del sitio… Un caos de gente por todas partes, música a todo volumen, garitos por doquier. Es decir, todo lo contrario a lo que habíamos experimentado en Estados Unidos, un rollito mucho más parecido a lo que podría ser la típica zona de bares de cualquier ciudad española. Por lo demás, creedme, tampoco hubo mucho más que destacar de aquel día. Quizás ese momento épico al poco de entrar en el primer garito, cuando empezaron a sonar los primeros acordes de La Chispa Adecuada de Héroes del Silencio. Los mexicanos se volvieron locos con el tema y es que el grupo maño es venerado por aquellos lugares. Comprobamos que en México toda mujer lleva siempre un maromo detrás mirando alrededor como un faro y que aunque hablemos español nos clavan igual que a los americanos. Pero amigos, esto no es USA, aquí se puede ir de farra hasta las 6 de la mañana o más y se agradeció. Para el recuerdo queda el mejor perrito caliente que he tomado nunca. Lamentablemente no hay fotos de la jugada mexicana, con todo lo que nos habían contado no parecía buena idea llevarse la cámara. Aunque la verdad es que yo no sentí mucha peligrosidad, nada fuera de lo normal, tal vez porque esta gente sabía donde nos llevaba y no nos metimos en los sitios chungos. En cualquier caso, otro país a la lista aunque sea sólo de pasada.

<>Tras el paréntesis mexicano llegó el turno de conocer San Diego, agradable ciudad costera. Empezamos la visita por el centro, la zona de restaurantes y bares y el barrio gay (Hillcrest), según la Lonely Planet en San Diego hay comunidad gay porque tras la II Guerra Mundial mogollón de soldados quedaron acuartelados aquí y claro, el roce hace el cariño y pasó lo que pasó…Por cierto que muy recomendable lo de comprarse la Lonely para un viaje de este pelaje. Te da mucha información sobre los sitios que visitas, incluye mapas de las principales ciudades y todas las recomendaciones sobre alojamiento o restaurantes resultaron acertadas. Diría que es una compra indispensable. Bueno, a lo que íbamos, San Diego tiene por supuesto un downtown de rascacielos y cerca de él una especie de reconstrucción de un típico pueblo del Oeste. Más falso que Judas pero bueno, es la atracción turística y somos guris así que había que ir. Comprarse un sombrero mexicano formaba parte del plan para hacer bien el payaso. Después nos acercamos a la playita, la más famosa es la Jolla pero no llegamos tan lejos y nos quedamos en la más cercana a San Diego. Poco que hacer por allí en invierno y además, por primera vez en este viaje, nos hicimos la picha un lío encontrando los lugares y nos quedamos sin ver un par de sitios porque nos cerraron. Aún así sacamos alguna foto chula del atardecer californiano…

Por la noche los cracks locales nos llevaron a un sitio cojonudo donde te ponías ciego a carne que tu mismo te cocinabas en una parrilla que tenían en el centro del local. Lo cual me da pie a hablar del tema de los restaurantes en EEUU. Es increíble lo bien que se come aquí o, siendo más precisos, lo mucho que se come aquí. Aquí no se andan con mariconadas como en otros sitios que conozco (sí, estoy criticando Estocolmo otra vez) y te llenan el plato hasta la bandera. Ya fuera un mexicano, un chino o un italiano, en ningún sitio nos quedamos con hambre. Los precios son asequibles y el servicio pues estupendo, todos los camareros muy simpáticos y agradables. Apenas tienes que esperar a que te sirvan. Hay que decir, sin embargo, que esto tiene truco. En Estados Unidos se da por supuesto que el cliente deja una propina de entre el 10 y el 20% de la consumición. Puedes largarte sin dejarla pero quedaría mogollón de feo. Esa propina se la embolsa el camarero que te ha servido con lo cual le interesa tirarse el rollo y que el servicio sea bueno. Es más, los sueldos que tiene esta gente ya tienen en cuenta que van a pillar mazo de propinas, normalmente vienen a cobrar de fijo unos 1,5 dólares la hora. A poco que se lo curren un poco acaban sacando un sueldo más que decente con las propinas. De hecho acaban ganando bastante dinero. Me parece un buen sistema la verdad, el que dejes un 10 o un 20% de propina depende de lo bien que te hayan tratado. Así son todos de amables, vamos que un camarero checo aquí no se comía un colín. El punto negativo de este asunto es que una vez que has terminado de zampar ya están como locos por darte boleto y ocupar la mesa de nuevo y en algunos sitios te acaban achuchando un poco. Vamos, que nada de sobremesa española aquí.

La del fondo es una habitual del lugar

Y aquí alguna foto curiosa del zoo de San Diego…

California Dreaming: Los Angeles

15 December 2006 20:44 | In California, ICEX, Nightlife, Travel | 7 Comments english

¡Todas las fotos aquí!

La siguiente parada de nuestro viaje no podía ser más cinematográfica: Los Ángeles, meca del cine y ciudad popular donde las haya. Una vez se dejan atrás los acantilados de los que hablaba en el post anterior, la carretera 1 prosigue su recorrido por la región de viñedos de California, la mayor parte del vino de EEUU se produce aquí. Lo cual nos importó bien poco porque no paramos en ningún sitio, donde si nos detuvimos fue en Santa Bárbara, que supongo a todo el mundo le suena. Es lo que tiene la supremacía del cine yanqui, vienes aquí y ves mogollón de nombres que te resultan familiares. Bueno, pues el caso es que nos dimos una vuelta por allí, ciudad agradable con una playa muy bonita que en verano debe ser la caña. Pero como no era verano y no estaba la cosa como para bañarse pues no estuvimos mucho tiempo, lo justo para visitar un par de edificios históricos de la época de colonización española que había por allí.

Momento patriota

¿Qué cojones les estaría contando?

Una hora después ya estábamos en LA. La primera impresión que ofrece la ciudad es bastante negativa, los barrios periféricos que uno atraviesa antes de acercarse al centro o a la playa son feos a más no poder, se ve mucho pobre pululando y se palpa la contaminación. La ciudad es gigantesca y uno no sabe muy bien adonde ir. Pero un ICEX siempre tiene recursos para este tipo de situaciones, antes de salir de viaje me puse en contacto con una becaria de la oficina comercial de allí, María, una chica majísima que nos indico la ruta a seguir por la costa 1 y a la que llamamos al llegar a LA preguntando cual era el mejor sitio para alojarse. Nos recomendó la zona de Santa Monica y para allá que fuimos. El alojamiento en LA es caro de cojones así que terminamos en un youth hostel bastante cutre pero situado muy cerca de la playa. La colaboración ICEX no quedo ahí sino que además tuvieron el detallazo de sacarnos de marcha. A eso de las 10 se pasaron a recogernos por el hostel, importó poco que nos tuviéramos que meter 6 en su coche, el plan ya estaba montado. Nos fuimos a cenar a un chino y luego a un lugar de copas que ellos conocían. Y oh aleluya!! Primera gran noche de marcha en Estados Unidos, nos lo pasamos muy muy bien. El sitio molaba mogollón, ya desde la entrada cuando los porteros (2 negros gigantescos) nos pararon para pedirnos el pasaporte, los tipos al ver que éramos españoles empezaron con las coñas. Igualitos que los suecos eh? Total, que la noche transcurrió muy agradablemente allí dentro, de risas con los ICEX de Los Angeles y uno que andaba de visita, un fenómeno que venía de New York. Hasta pudimos, por primera vez, socializar un poco con los locales. Eso sí, a las 2 el tema estaba finiquitado allí así que nos llevaron a un sitio libio de cachimbas que parece ser que abre hasta las tantas. Un lugar un poco más extraño, no era el colmo de la fiesta pero para estar sentados fumando y charlando valía. Cuando las fuerzas fallaron pillamos un taxi y nos fuimos al hostel. Muchísimas gracias a Montse, Juan Andrés & cia que nos acogieron de puta madre.

Me acabo de dar cuenta de que todavía no he hablado del jetlag. Hay 9 horas de diferencia entre la costa oeste de Estados Unidos y Estocolmo y se nota. El efecto es curioso, entre las 7 y las 8 de la mañana uno ya no puede dormir más, lo cual es cojonudo para hacer turismo ya que nos poníamos en seguida en marcha. El problema: que a las 6 de la tarde estás totalmente reventado. Así que nos pasamos esa primera semana teniendo que dormir una siesta de 1 o 2 horas a esas alturas del día.

Bueno, sigamos con LA. Tras la gran noche vivida tocaba conocer un poco la ciudad. Como sólo teníamos ese día optamos por contratar un tour de estos en los que te meten en un autobús y te pasean por la ciudad mientras el guía te cuenta batallitas. El guía por fuerza es un tío enrollado (la propina le va en ello) y te va contando anécdotas y describiendo los lugares. Empezamos por Sunset Boulevard, donde viven los ricachones y las estrellas de cine, vimos la casa de Spielberg, la de Kurt Russel y unas cuantas más de cuyos dueños no me acuerdo. Terminamos esta primera parte del tour en Beverlly Hills, donde las personas de presupuesto humilde hacen sus compras. Muy turístico todo. Entre medias pues el amigo del bus nos iba contando historietas de estilo de “en aquella esquina fue donde se la comieron a Hugh Grant”, “aquí arrestaron Michael Jackson”… Muy instructivo. No, no vimos a ningún famoso pero sí a alguno que iba a comprar en limusina. Vamos igualito que yo cuando bajo al Willys a pillar pizzas congeladas… A continuación el bus se salió de la ciudad y empezó a subir una colina y oppps allí estaban, las famosísimas letras formando la palabra Hollywood. La vista de la ciudad desde allí era bastante impresionante, se puede apreciar lo grande que es.

Bueno, finiquitado el tema de la colina, el bus paró para comer en los Universal Studios donde no pude resistir la tentación de hacerme un par de fotos gansas. Os preguntareis porqué casi siempre soy yo el único que sale en las fotos, resulta que el amigo Giorgos no es muy dado a ello y pensé que al final tanto paisaje solitario iba a aburrir así que hice el payaso todo lo que pude en cuanto tuve la menor ocasión. A los estudios no entramos porque valía una pasta y no había tiempo pero vamos, que no creo que nos perdiéramos mucho. En lugar de ello bajamos al también famosísimo paseo de la fama, sí donde las famosas estrellitas con nombres de famosos por el suelo. Parece ser que para que te concedan una estrella allí no vale con beberse todo el Brugal del mundo, tienes que tener cierto éxito y también, por supuesto, mandarle un gran cheque al ayuntamiento de LA. Qué cosas… Había por allí mogollón de pavos pululando disfrazados de Elvis, el Pato Donald y diversas movidas viendo a ver si podían sacarte unos dólares. En fin, el típico sitio al que tienes que ir, lo ves, sacas unas fotos y a otra cosa.

Por supuesto la leyenda del Capitan Flint ha llegado hasta aquí

La visita concluyó con un paseo por el downtown, es decir el mazacote de rascacielos en el centro de la ciudad, nada nuevo por aquí, vistos unos vistos todos. A mí casi me gustó más una calle de tiendecitas mexicanas que había cerca. Estuve a un pelo de comprarme un póster chulísimo con todos los mafiosos del cine americano hasta que comprendí que no iba a haber manera de meterlo en el avión. Mientras tanto estuve un buen rato hablando con un par de mexicanos de allí, es curioso como van saltando del español al inglés sin darse cuenta ni ellos mismos. Aquí empezaron a meterme miedo sobre nuestro próximo destino, Tijuana, que si mucho cuidado por allí, que si nada de tajarse, que si mejor que vayais un grupo grande de gente… Yo ya había oído que era la ciudad más peligrosa de todo México y estos tipos parecían estar de acuerdo.Bueno, ya veríamos…

Varsovia / Warsav

17 November 2006 11:48 | In ICEX, Nightlife, Travel, Varsovia/Warsaw | 18 Comments english

Pues resulta que todavía no conozco todas las compañías aéreas baratas, me faltaba esta: www.wizzair.com Que resulta que vuela desde Estocolmo a…. Varsovia :-) Lugar de residencia temporal del único spagethi alcohólico del ICEX. Qué mejor motivo pues para montar la segunda quedada ICEX europea, los protagonistas, los mismos que se juntaron para lo de Praga: congregación de castigadores de la noche y compañeros del metal dispuestos a liarla de nuevo. La verdad es que estoy cayendo en la cuenta de que mis posts viajeros se vuelven monótonos. Siempre hablo de fiestas y lo interesante sería poder contar cosas típicas de los países que voy visitando, vamos lo que sería un diario de viajero, que os sirva a vosotros, queridos lectores para animaros a visitar estos lugares. Pero es que es difícil hacer turismo en estas condiciones, me da verguenza decirlo pero apenas ví Varsovia. Anyway, voy a tratar de recopilar la información polaca relevante y luego ya pongo unas fotillos de juergas que supongo a alguien gustarán :-)

La impresión que obtuve al menos yo de Varsovia en mi primer contacto con la ciudad fue bastante positiva. Supongo que, inconscientemente muchos tenemos una imagen algo decadente de los países de Europa del Este. Esperamos encontrar sitios grises y feos cuando en realidad no hay mucha diferencia con lo que tenemos en el resto de Europa. Ignoro como será el resto del país pero Varsovia es una ciudad en condiciones, un centro financiero con amplios espacios y abundantes rascacielos es lo que primero que recibe al viajero cuando se baja del bus del aeropuerto. En el centro del mismo se sitúa el Palacio de Cultura, un edificio imponente, regalo de los soviéticos a la ciudad…

Por cierto que en este lugar nos echamos unas risas, había una exposición sobre los medios de comunicación en la que le dejaban hacer a uno cosas como presentar un telediario o un programa de radio. No sé si la idea era que el primero que llegara agarrará el micro pero, como españoles que somos, teníamos que intentarlo…

Dejando atrás el centro financiero se introduce uno en la ciudad vieja de Varsovia. Esta ciudad fué prácticamente demolida en la Segunda Guerra Mundial por lo que todo el centro tuvo que ser reconstruido. Al parecer, para ello utilizaron como modelos los pocos trozos que quedaron en pie y cuadros que se conservaban. El resultado es bastante agradable, se trata de un sitio muy tranquilo para pasear, con casitas de distintos colores, trozos de muralla, iglesias… De esto pues va a ser que no hay demasiados fotos. Aquí un par de ellas con los auténticos compañeros del metal, monumento a los polacos caídos en la guerra y una de las iglesias céntricas…


El turismo gastronómico no pudo faltar, comimos a reventar, precios asequibles y muy buena comida. Dicen que los camareros polacos son los más lentos del mundo, a mí no me pareció para tanto.. Muy recomendable sobre todo este sitio. Uno de los mejores restaurantes donde he comido nunca, platos gigantescos y cerveza deliciosa. Situado al lado de casa de Guerri, si yo fuera él iría todos los días.

Pues poco más que decir sobre la ciudad, el que quiera más información que consulte esto, los demás si os parece pasamos a los temas festivos. La movida se desarrolló principalmente en el cuchitril del italiano. El primer día montamos un botellón bastante serio, que empezó a las 5 de la tarde para algunos y se prolongó hasta muy muy tarde. Una noche memorable sin duda, me lo pasé muy bien :-) Mogollón de fotos aquí, algunas destacadas a continuación…

Los tres reyes magos juntos de nuevo

Y la segunda noche pues… más de lo mismo. Esta vez con algo de presencia polaca para variar, compañeros del metal unidos contra el vodka polaco. Una nueva incorporación al club Flint (Tino), risas y más risas y una noche en la que terminé en un garito muy extraño, que abría hasta las tantas, rodeado de polacos y con una música infernal. Acabé durmiendo en una casa gigantesca de un español que acababa de conocer. El sitio tenía hasta yacuzzi. Ver para creer. En fin, el Domingo hubo un amago de liarla también pero por una sóla vez, y quizás acojonado por el precedente checo, se impuso la tranquilidad. Mi vuelo salía a las 7 de la mañana y perderlo de nuevo habría sido un desastre. Así que la cosa se limitó a despedir a los amigos checos en la estación y cenar en un restaurante gabacho que, a diferencia de el del día anterior resulto ser un truño, platos muy sofisticados pero con muy poca chicha. Les pedías una pata de cordero y te traían una ensalada. Franceses tenían que ser…

Tino convirtiéndose en Flint

Delegación ICEX al completo

Y se acabó lo que se daba

Halloween Party

4 November 2006 11:31 | In Nightlife, Stockholm | 12 Comments english

El cabreo de la noche anterior tenía que durar poco porque para el Sábado noche había un plan poderoso. Fiesta Halloween al estilo sueco: 30 euros la entrada + 50 el disfraz. Se suponía que acudían modelos y gente guay. Lo cierto es que estuvo bien sin más, efectivamente había unas mujeres disfrazadas de escándalo pero todo el mundo bastante paradillo. De todas formas, y comparado con lo que llevamos últimamente me lo pasé bastante bien. Nadie me echó del lugar y lo de los disfraces fue unas risas :-) Aquí algunas muestras…

Estocolmo empieza a tocarme los cojones / Stockholm is starting to piss me off

3 November 2006 10:33 | In Nightlife, Stockholm | No Comments english

Definitivamente no acabo de simpatizar con esta ciudad. Viernes por la noche, salimos al garito de moda de Estocolmo, el Blue moon bar, el que abre hasta más tarde y el que tiene mejor ambiente. Pues allí estoy en un pasillo, hablando con la gente que venía conmigo cuando de repente se me viene encima un portero gigantesco. Me dice que me tengo que largar, que opina que estoy borracho. Los que me conoceis igual pensais que tenía razón, evidentemente totalmente sobrio no estaba, habíamos estado tomando algo antes pero también os digo que no estaba perjudicado, iba hablando tranquilamente con otro de los que venía conmigo. Ni estaba bailando raro, ni por supuesto molestando a nadie. Hacía poco que había entrado en el local y no había tenido tiempo ni de pedir una cerveza.En fin, que trato de explicarle todo esto a mi nuevo amigo en inglés, parece gustarle muy poquito que le digamos que somos españoles, a todo esto,¿por qué cojones tiene que preguntarnos que de donde somos? ¿supone una diferencia o que?. El gilipollas se pone agresivo, que no solo quiere que me pire ya sino que además le estoy cabreando. Me empieza a empujar escaleras abajo mientras manda a otra portera a por mi chaqueta. La sensación de impotencia es total porque de un plumazo te acaban de destrozar la noche. Es solo la 1 y te acabas de pulir 12 euros en una entrada para estar allí 20 minutos.

Y lo peor es que no haya justificación ninguna, si estuviera liándola podría llegar a entenderlo, pero es que ni aunque el tío me vea cara de perjudicado (que no lo estaba), eso es mi puto problema, sólo se convierte en el suyo si molesto a alguien. A mis años nadie va a venir a decirme lo que puedo beber y lo que no. El tipo se había obcecado con que me queria echar, él sabrá porqué y ni sus propios compañeros pudieron convencerle de lo contrario. ¿Por qué a mí y no a los que iban conmigo? ¿El pelo largo o qué?. No quiero precipitarme en mis conclusiones pero empiezo a ver un deje xenófobo en esta gente. Porque los suecos se cuecen como ratas y nadie los echa de ningún sitio. Porque de 3 veces que he estado en este sitio la primera ya me trataron de echar pero cuando habló conmigo al tío no le quedo otra que reconocer que estaba bien. Porque casi siempre que vamos nos piden el DNI en la entrada (como si parecieramos jovencitos) y la cara de decepción de los colegas cuando nos tienen que dejar entrar es palpable. Y lo triste es que esto pasa a menudo, mi predecesor informático acabo en la calle unas cuantas veces, algunas de muy malos modos. A una chica de aquí le han llegado a quitar de las manos una cerveza recién pedida para darle boleto. Y es que dicen por ahí que en Suecia es ilegal servir alcohol a alquien que va borracho. ¿Y eso quien lo decide? ¿Es el nivel de alcoholismo aceptado distinto dependiendo de si eres sueco o no?

El caso es que te queda la impresión de que salir aquí de noche es una puta lotería, que se te puede terminar el tema en cualquier momento dependiendo de la decisión arbitraria de un desgraciado. Y claro, la reacción lógica es decidir no volver a ese sitio nunca más, pero es que tristemente en esta maravillosa ciudad si quieres andar de juerga más allá de la 1 tienes muy poquitas opciones. Así que o te vas a casita a la hora de Cenicienta o un gilipollas te convertirá en calabaza. Se te hinchan mucho los cojones y te dan ganas de mandar a la mierda el puto país.

En fin, que considero importante también comentar estos temas, los que consideran Estocolmo un destino cojonudo que se lo piensen dos veces. Yo he vivido en bastantes sitios antes y nunca me encontré esta mierda. No gusta nada el ambiente aquí, aparte del tema porteros veo a la gente muy subidita y poco accesible, billetera por delante y gesto de superioridad. Si a día de hoy tengo que rellenar ese famoso pros and contras de Estocolmo me temo que la ciudad va a salir muy mal parada. Ignoro si es característico del país o sólo de los estirados de la capital. Igual es que he tenido mala suerte y ahora estoy muy encendido y se me ha ido la mano. Pero ya llevo más de un mes aquí y mi impresión inicial no cambia. Así que habrá que tomar medidas al respecto, de momento encadeno planes de fin de semana para no tener que pasarlos aquí. Volver la vista al mundo Erasmus es otra buena opción, allí parece que se sale los Miercóles y los findes se organizan saraos en la universidad y se evita el centro. Empiezo a entender porqué…

Bangkok: Scotish Birthday / Cumpleaños Escocés

8 September 2006 9:39 | In Bangkok, Nightlife, Travel | 106 Comments english

Qué mejor forma de celebrar mi 26 cumpleaños que marcharse a la aventura a una de las ciudades más increíbles que he conocido. He viajado bastante pero pocas veces en este plan, yo sólo a mi bola, sin conocer a nadie en el sitio ni tener alojamiento reservado, únicamente con la dirección de la que se supone que es la calle de hoteles guiris de Bangkok. Un lugar típicamente backpacker llamado Khao San Road. Cómo describir esta ciudad en pocas palabras… increíble. Fueron solo dos días pero me dió la impresión de que a Bangkok se la odia a muerte o se enamora uno de ella. Lugar caótico, contaminado hasta decir basta, inmeso, vas andando por la calle y te llegan todo tipo de olores, gente que trata de venderte cosas constantemente. Llegué a Kaho San donde, efectivamente, los guiris abundaban y había multitud de sitios donde alojarse a un precio muy razonable. La calle en sí es para verla, letreros de neón por todas partes, mochileros yendo y viniendo, puestecillos de comida thai por todas parets y chiringitos vendiendo todo tipo de historias. Vamos, absolutamente nada que ver con las pulcritud de Singapore, esto es otro mundo.

Total, que me consigo una habitación individual para mí solo, con aire acondicionado y ducha. Un cuchitril pero suficiente…

¿A qué os imaginais que dedico el resto de la tarde? Pues a comprar una cámara por supuesto, primer contacto con la cultura thai, aquí se regatea absolutamente para todo. Afortunadmente, al cambio con el euro la moneda tailandesa (el bath) es muy débil así que de nuevo sale rentable comprar cosas aquí. Después de eso, bueno, era mi cumpleaños y me tocaba celebrarlo solo, además estaba sumamente agotado y sudando como un cerdo. 10 de la noche, ¿qué hago? ¿me voy a dormir? Sería muy triste.. Decido bajar al bar del hotel a tomarme algo, la bebida también sale baratilla, así que me siento allí todo sólo y triste y empiezo a pedirme mojitos. Lo bueno de estos sitios es que parece haber bastante gente en la misma situación, los ves que se sientan por allí, cenan solos o leen un libro y normalmente al cabo de un rato se piran. Tras estudiar la situación durante un rato y encontrar la inspiración que sólo un buen ron es capaz de proporcionar empiezo a tratar de expandir mi inexistente círculo social. Primero me pongo a hablar con un americano solitario que había por alí, jajaja jojojoj y al final acabamos colegueandonos también hay un grupo de escoceses que hay por allí y nos vamos de marcha con ellos. En fin, que la noche acaba resultando divertida para lo que prometía. Nada muy espectacular, amigos de quita y pon para no pasar un cumpleaños sólo Big Smile

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